Santo Domingo. La desinformación, el discurso de odio y los ataques digitales afectan de manera sistemática tanto a periodistas como a grupos poblacionales vulnerables en la República Dominicana.
Así lo revela el informe realizado por el proyecto Más Derechos integrado por la Fundación Friedrich Ebert, Ciudad Alternativa, Centro de Investigación y Acción Femenina (CIPAF) y el Centro Integral para el Desarrollo Local (CIDEL) con el cofinanciamiento de la Unión Europea, titulado “Dinámica de Discurso de Odio en Redes Sociales: Hallazgos para Avanzar en la Garantía de Derechos”, cuyos levantamientos se realizaron redes sociales y blogs.
El informe analizó más de 652,000 publicaciones y comentarios en las plataformas X, Facebook, Instagram, TikTok, Reddit y blogs, evidenciando patrones de hostilidad y narrativas discriminatorias ampliamente difundidas.
De acuerdo con la encuesta realizada a periodistas, el 89 % afirmó haber sido testigo de discursos de odio en redes sociales, mientras que el 83 % aseguró haber sido víctima directa de estas agresiones durante el ejercicio profesional. Asimismo, el 54 % indicó que ha sido objetivo de desinformación o información errónea en el desempeño de sus funciones.
Tal te pueda interesar: Retiran proyecto de Ley que penalizaba discurso de odio en redes sociales
Los resultados también muestran que la mayoría de las personas encuestadas (53 %) se identifican como productores de contenido, seguidos por editores/as (15 %) y reporteros/as (13 %).
Consultados sobre cuáles grupos son más afectados por la desinformación, los periodistas señalaron en primer lugar a migrantes haitianos (68.9 %), seguidos por las personas LGBTIQ+ (53.3 %) y las mujeres (46.7 %). También aparecieron entre los más afectados las personas dominicanas de ascendencia haitiana y los políticos (40 %), así como los medios de comunicación (37.8 %), las iglesias (28.9 %) y el sistema de Naciones Unidas (22.2 %).
El informe detalla que, según los periodistas consultados, la orientación sexual (73.9 %) es el principal detonante de discursos de odio en el país, superando incluso al estatus migratorio (65.2 %). Este último continúa siendo un argumento recurrente para justificar el rechazo hacia personas de origen haitiano.
El estatus socioeconómico (60.9 %), la opinión política (52.2 %) y la nacionalidad o apatridia (50 %) completan la lista de factores que más alimentan el discurso de odio en la sociedad dominicana.
Los hallazgos revelan que el 59 % de las respuestas múltiples señaló que los discursos de odio afectan directamente la seguridad física de los grupos vulnerables, mientras que el 52 % consideró que el impacto más grave recae sobre la salud mental, generando miedo, aislamiento y estrés emocional.
Déficit de formación para enfrentar la desinformación
La investigación también detectó debilidades en la preparación profesional para enfrentar la desinformación. El 47.8 % de los periodistas admitió estar “muy poco” o “solo medianamente preparado” para responder de manera eficiente ante casos de información dañina.
Aun así, el 75 % reportó haber cubierto hechos relacionados con desinformación o discursos de odio en el último año.
El 67.4 % reconoció necesitar mayor capacitación en herramientas de monitoreo digital y escucha social, consideradas clave para contrarrestar la propagación de contenido tóxico.
Aunque el estudio analizó más de 652,000 publicaciones con elementos dañinos, los investigadores advierten que esto representa un porcentaje reducido del total de interacciones digitales en el país, aproximadamente 2.89 %, lo que sugiere que la conversación tóxica, aunque muy visible, está impulsada por un grupo pequeño de cuentas, principalmente en la red X.
El informe indica que muchos de estos perfiles tienen vínculos con sectores públicos y privados y son considerados “antiderechos”.
Dentro de la población afectada, las mujeres haitianas embarazadas fueron identificadas como las principales receptoras de contenido discriminatorio y violento. Los discursos suelen acusarlas de “cargar” el sistema de salud dominicano, propagar enfermedades o abusar de servicios públicos, narrativas que,según la investigación, carecen de sustento y responden a patrones xenófobos.
En general, el 68.9 % de los comentarios con elementos de odio, hostilidad o violencia se dirigieron a personas haitianas, incluidos niños, niñas y mujeres puérperas. Aunque solo un 4.3 % se enfocó específicamente en dominicanos de ascendencia haitiana, es probable que parte de ese contenido haya sido agrupado dentro de la misma narrativa discriminatoria.
El estudio señala que la crisis por la construcción del canal en el río Masacre, que estalló en septiembre de 2023, provocó un aumento exponencial del discurso de odio contra migrantes haitianos. Durante ese período, los comentarios discriminatorios se triplicaron.
En medio de las tensiones bilaterales, circularon publicaciones que reivindicaban la figura del dictador Rafael Leónidas Trujillo y la masacre de 1937, mientras que expresiones como “Que se vayan todos” se hicieron recurrentes cada vez que se informaba sobre retornos voluntarios de ciudadanos haitianos.
Etiquetas
Joan Vargas
Joan Kennedy Vargas, periodista dominicano. Cubre la fuente de la Presidencia de la República, Policía, Fuerzas Armadas y DNCD.