Estancado, ¿sí o no?
La selección nacional de voleibol femenino dominicana ha alcanzado un sitial de primer orden a nivel mundial, lo que es un mérito que exhibimos con orgullo.
El alcanzar un octavo lugar en la clasificación mundial no es “paja de coco” para cualquier deporte.
Ahora, en los últimos dos años se ha venido produciendo una especie de estancamiento que llama a la reflexión de que deben adoptarse políticas diferentes y más agresivas.
Aquí cada vez se hace más difícil admitir, en especial de parte de sectores ligados al voleibol, que hay un “estancamiento” en el aspecto competitivo.
No quieren bajo ningún concepto que ese tema se toque, siempre bajo el argumento de que los reveses se producen porque enfrentamos a países poderosos y con más recursos económicos.
La reciente experiencia en el Grand Prix Mundial de Bangkok, donde solo se obtuvo una triunfo con ocho reveses, es una muestra de lo antes expuesto. Cuando no se logra una actuación adecuada, se echa manos a cualquier argumento, y ahora, la chikungunya es la culpable. Mientras se trate de seguir tapando el sol con un dedo, que nadie piense que se podrán alcanzar mejores resultados.
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