Estadio de Grandes Ligas

Juan Mercado
Juan Mercado

Cada vez que salgo a cubrir un evento de béisbol, regreso frustrado y me hago siempre la misma pregunta: ¿por qué nuestro país no tiene un estadio que pueda montar juegos de Grandes Ligas?

El impacto económico que genera el béisbol de las Grandes Ligas a favor de nuestro país, desde los millones que se invierten cada año en las firmas de prospectos hasta los grandes contratos millonarios que logran los jugadores establecidos, es suficiente para construir una instalación del más alto nivel.

He hablado con muchos entendidos en el tema de la construcción, quienes me aseguran que un estadio de los que se utilizan para los entrenamientos de Grandes Ligas tienen un costo de US$25 a US$30 millones, una cifra insignificante, reitero, si se toma en cuenta el beneficio económico que genera el béisbol para nuestro país.

El asunto es que desde los gobiernos (el que está y los anteriores) no existe voluntad para convertir el sueño de muchos en realidad.

Es vergonzoso saber que países como Puerto Rico, Venezuela y hasta Panamá, que no se benefician como nosotros del béisbol, tienen estadios de primer nivel y nosotros no.

Hace tiempo se habló de un proyecto para remodelar el estadio Quisqueya, que incluía, incluso, hoteles a su alrededor.

Luego se habló de Sans Soucí, después de la avenida Venezuela, y al final todo se ha quedado en nada.

En las ciudades donde se han levantado los grandes estadios de béisbol sobresale bastante la voluntad de los alcaldes, y aunque en el proyecto de la avenida Venezuela salió el nombre de Juan de los Santos (Juancito Sports), la realidad es que a ninguno le interesa.