Ese lío se veía venir
La designación del estadio Quisqueya con el nombre de Juan Marichal parece que va a desatar los demonios entre otros atletas que sienten que han aportado mucho al desarrollo del deporte dominicano como para que se les tome en cuenta al momento de designar instalaciones.
El caso más sonoro lo protagoniza Osvaldo “El Oregano” Virgil, primer dominicano que llegó a las Grandes Ligas, quien ha manifestado que quiere que le pongan su nombre ‘aunque sea a una gallera’.
Desde que se se inició la designación de estadios con el nombre de atletas, lo consideré un error, no porque no tengan méritos, sino porque iba a llegar el momento, como sucede ahora, que “no hay cabeza para tanta gente”.
Pedro Martínez será el próximo Salón de la Fama nativo de República Dominicana, pero cuando suceda, no habrá una instalación ni en la capital ni en Manoguayabo.
Entonces vendrá la pregunta, ¿ por qué el principal estadio de la capital lleva el nombre de Marichal, y Pedro no tiene nada de nada?
Aparte de lo comercial, imagino que esa es la razón principal por la que en Estados Unidos escasean los estadios con nombres de exatletas.
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