Desde hace varios años, las autoridades del Poder Ejecutivo, encabezadas en ocasiones por el presidente Luis Abinader, otras por la vicepresidenta Raquel Peña o por el ministro de la Presidencia, acuden cada lunes al Palacio de la Policía Nacional para pasar balance a los temas relativos a la seguridad ciudadana junto a las principales autoridades policiales, militares y del Ministerio Público.
Pero, ¿qué está ocurriendo con esas reuniones? Desde mi punto de vista, el modelo se agotó. Después de varios años haciendo prácticamente lo mismo y comunicando mensajes similares, resulta difícil pensar que puedan surgir resultados diferentes.
Mientras tanto, en las calles, una actuación incorrecta de un agente, que siempre tendrá mayor impacto mediático que el trabajo correcto que hace mayoría, vuelve a despertar el sentimiento de desconfianza de la ciudadanía hacia la institución.
A eso le suma el desgaste de la imagen de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, una mujer a quien siempre he admirado y respaldado porque ha tenido la determinación de enfrentar situaciones y sectores que pocos antes se habían atrevido a confrontar, demostrando carácter y firmeza.
Como simple ciudadano, me permito hacer una recomendación. Saquen por un día esa reunión del círculo de la élite y llévenla a la base. Reúnanse con los policías que cada jornada salen a patrullar las calles. Escúchenlos. Conozcan sus dificultades, sus necesidades y las condiciones en que trabajan.
Visiten los destacamentos, vean cómo pasan el día y la noche, dónde descansan, qué carencias enfrentan y qué necesitan tanto en el plano personal como en el profesional.
Ellos merecen ser escuchados sin temor a represalias de sus superiores, porque muchas veces el abuso de la jerarquía termina silenciando a quienes conocen de primera mano la realidad de la seguridad ciudadana.
Esa realidad que difícilmente llega al Salón del Club de Oficiales del Palacio de la Policía Nacional, donde cada lunes se reúnen los altos mandos, lejos de los barrios que patrullan los agentes y de las condiciones que estos enfrentan a diario.