Episcopado alerta sobre "ideologías que dañan la identidad" y pide proteger la familia
En un mensaje titulado “República Dominicana: un pueblo sostenido en la esperanza. La ética del deber”, con motivo del 182° aniversario de la Independencia Nacional, el Episcopado afirmó que cualquier atentado contra el núcleo familiar es una amenaza contra la esperanza de la sociedad
Los obispos enumera los males que “hieren” al pueblo dominicano, entre ellos el microtráfico, deshumanización en el ejercicio de la medicina, la corrupción y el maltrato infantil
SANTO DOMINGO.- La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) llamó este lunes a promover la composición de la familia formada por padre, madre e hijos, a propósito de la propuesta de reforma al Código para el Sistema de Protección y Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03).
En un mensaje titulado “República Dominicana: un pueblo sostenido en la esperanza. La ética del deber”, con motivo del 182° aniversario de la Independencia Nacional, el Episcopado afirmó que cualquier atentado contra el núcleo familiar es una amenaza contra la esperanza de la sociedad.
En ese sentido, consideró que como país "debemos luchar juntos contra los males que están afectando la unidad de la familia".
Therians, un cáncer silencioso
Asimismo, los obispos llamaron la atención sobre la propagación de ideologías que pretenden normalizar comportamientos contrarios a la ley natural y objetivamente desordenados, citando como ejemplo, personas que se auto perciben como animales (Therian), objetos inanimados y de otra índole.
Alertaron que este tema poco a poco se ha ido insertando en la sociedad como un cáncer silencioso que está dañando la identidad del individuo.
En ese sentido, expresaron que la ciencia ha demostrado que los problemas de salud mental pueden afectar la autoimagen y una identidad difusa que exacerban trastornos, percepción distorsionada, inestable o fragmentada y desvinculada de la realidad.
"Las ideologías matan y promueven la incivilidad. Por tanto, exhortamos a las familias y al Estado dominicano velar y proteger a nuestros niños, jóvenes y adultos, combatiendo la promoción de estas ideologías y proveyendo servicios de salud mental para quienes lo requieran", subrayaron.
Los obispos también afirmaron que el país enfrenta desafíos que hieren al pueblo y generan desesperanza, entre los que se encuentran: el microtráfico que destruye comunidades, la deshumanización en el ejercicio de la medicina, el maltrato infantil, la inseguridad social, el desacato a la ley y a la autoridad civil, la corrupción política que, entiende, muchas veces busca lucro en vez de justicia, la pérdida de las buenas costumbres, así como el juego de azar.
Señalaron también el embarazo en adolescentes, la violencia en todas sus expresiones, el aborto, la mortalidad infantil, la explotación minera que hipoteca el futuro de nuevas generaciones, así como el ruido de la música a altos decibeles, "sin control ni regulación efectiva, robando la paz y deteriorando el ambiente, y la contaminación".
"Frente a este panorama, no debemos rendirnos, sino peregrinar con esperanza", acotaron.
Respetar las leyes y fortaleces el Estado de derecho
El Episcopado hizo un llamado a respetar las leyes y fortalecer el Estado de derecho, al tiempo que, señaló cómo la violación de las normas y el desacato a la autoridad debilitan la convivencia pacífica y el orden social, por lo que proponen una formación ciudadana básica que promueva la conciencia legal, la responsabilidad cívica y la cultura de la legalidad.
En el ámbito educativo, resaltaron la necesidad de garantizar una formación integral basada en valores éticos y morales, exhortando a organismos gubernamentales como a instituciones afines a velar “para que los textos y contenidos tengan como eje transversal dichos valores”.
De igual modo, se refirieron a riesgos culturales y tecnológicos que pueden afectar la dignidad humana, al explicar que la tecnología debe estar siempre “al servicio de la dignidad humana, del bien común y de relaciones auténticas”, por consiguiente, promueven una educación que forme la conciencia y evite la deshumanización.
El mensaje también invita a los dominicanos a asumir una participación plena, consciente y activa en la vida pública, inspirada en el bien común, la justicia social y la defensa de los más vulnerables.
