Entre pesos pesados
Enfrentar a Leonardo Matos Berrido en el seno de la liga de béisbol profesional, sencillamente es una tarea con muy pocas probabilidades de éxitos.
Nunca, por lo menos en público, habían aflorado contradicciones con tanto peso específico, dado que Escogido y Licey, contrario a la posición de Matos, representan la mayoría de los aficionados.
Históricamente no se conoce una derrota que se le haya infligido al presidente de la Liga en su seno.
Los que se han opuesto no han podido durar más de tres rounds, porque utilizan guantes de ocho onzas, cuando lo correcto para ganar, aunque sea por decisión, es usarlos de 10.
Una de las ventajas que tiene de antemanos Matos Berrido es que no ha perdido una confrontación, y ha tirado a la lona a todos.
Quienes quieren hacerlo saltar del cargo, olvidan que todavía en la Liga hay gente agradecida de los éxitos que han obtenido en su gestión, y no quieren que los califiquen de cuervos o perder la incidencia que tienen ahora.
Los directivos de ambos clubes entienden que si ahora no pueden halarle la soga o detener sus acciones, si le otorgan “poderes especiales” la situación podría generar en una “dictadura” que sería muy difícil “destutanar”.
El enfrentamiento parece que durará poco, porque el campo de batalla se verá bastante reducido, cuando las tropas del interior entren con sus cañones pesados a favor de Matos.
Otros vatinan muchas deserciones si la sangre llega al río, situación casi improbable en las actuales circunstancias.
