Entre la tragedia y el tatami: Venezuela pelea con el corazón

  • Más allá del resultado que refleje el marcador, la delegación venezolana ya libra una batalla distinta: la de competir con el peso de una tragedia nacional sobre los hombros

ChatGPT Image 26 jul 2026, 09_02_01 a.m.

Santo Domingo.– En el tatami no solo se disputan medallas. Para la selección venezolana de judo, cada combate en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 representa también una oportunidad para rendir homenaje a un país golpeado por la tragedia y demostrar que, incluso en medio de la adversidad, el deporte puede convertirse en un símbolo de esperanza.

Mientras Venezuela enfrenta las consecuencias de las recientes lluvias que afectaron a miles de familias, los judocas llegaron a República Dominicana con una misión que trasciende lo deportivo: competir con orgullo y regalarle una alegría a una nación que atraviesa uno de sus momentos más difíciles.

Así lo expresó Germán Maneiro, uno de los técnicos del equipo venezolano, quien reconoció que la preparación estuvo marcada por la incertidumbre y el impacto emocional que dejó la emergencia en su país.

"El equipo vino con deseo, a pesar de la tristeza que nos da en este momento por las circunstancias de la naturaleza. El equipo vino a buscar alegría, alegría para ese pueblo que tanto lo necesita. La preparación la hicimos allá, no teníamos otra opción, y ellos han venido aquí con el corazón", afirmó.

Entre la tragedia y el tatami: Venezuela pelea con el corazón
Germán Maneiro, uno de los técnicos del equipo venezolano de Judo

Maneiro explicó que, aunque ninguno de los integrantes de la delegación sufrió pérdidas directas, el dolor colectivo fue imposible de ignorar. Las imágenes de la devastación acompañaron al equipo durante los entrenamientos y pusieron a prueba la fortaleza emocional de atletas y entrenadores.

"Como técnico y junto a los dirigentes estamos muy conscientes de que el momento era muy fuerte. No afectó directamente a nuestras familias, pero sí a muchas familias y a todo un pueblo venezolano. Ver esas imágenes destruye, arruga el corazón; son gritos que salen del alma, del espíritu", expresó.

Lejos de convertirse en un obstáculo definitivo, esa realidad terminó fortaleciendo el compromiso del grupo. El entrenador resaltó que los judocas decidieron transformar el dolor en motivación y continuar preparándose con la convicción de representar dignamente a su país.

"Los muchachos lograron ser resilientes para sobreponerse, entrenar, entrenar, entrenar… y acá estamos", señaló.

Entre la tragedia y el tatami: Venezuela pelea con el corazón
Una de las competencia de Judo en los Juegos Centroaemricanos y dek Caribe 2026

El técnico destacó que el trabajo psicológico fue determinante para mantener unido al equipo. Explicó que el cuerpo técnico y la psicóloga de la delegación insistieron en convertir cada dificultad en una oportunidad para crecer, reforzando el mensaje de que las caídas forman parte del camino y que siempre es posible levantarse.

"Siempre les decíamos que, si estamos cayendo, hay que corregir y levantarse con fuerza para seguir adelante. La vida a veces te da estas pruebas tan fuertes y hay que superarlas", sostuvo.

En la jornada de competencia, Venezuela contó con cuatro representantes sobre el tatami, aunque la delegación completa está integrada por entre 13 y 14 atletas. Para Maneiro, el desafío deportivo también será exigente, debido al crecimiento que ha experimentado el judo en la región durante los últimos años.

Aun así, aseguró que el equipo mantiene intacta la ilusión de subir al podio y demostrar que el esfuerzo realizado durante meses puede traducirse en buenos resultados.

"El nivel es fuerte. Centroamérica ha venido superando y asistiendo a muchos eventos. Los muchachos están conscientes de eso, pero vamos a seguir luchando para buscar esas medallas", concluyó.

Más allá del resultado que refleje el marcador, la delegación venezolana ya libra una batalla distinta: la de competir con el peso de una tragedia nacional sobre los hombros y convertir cada combate en un mensaje de fortaleza para quienes, desde su país, siguen enfrentando las consecuencias del desastre.

Sobre el autor

Carlos Canario

Primero Dios. Soy esposo, padre, locutor y periodista. Con conocimientos en redacción deportiva , prensa televisiva, escrita y digital.

Me interesan los temas comunitarios que afectan a los sectores más vulnerables, con el objetivo de contribuir, aunque sea con un pequeño aporte, a la solución de estas problemáticas.