Enorme cambio

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

La actual Dirección Nacional de Inteligencia fue creada por la Ley 1-24 del 25 de enero del 2024, pero su antecesor el Departamento Nacional de Investigaciones cumplió 62 años hace unos días, coincidiendo con la visita al país de altos funcionarios de la seguridad de Estados Unidos.

Las funciones de la DNI han evolucionado mucho desde la tétrica época del Servicio de Inteligencia Militar trujillista, nido de caliés, torturadores y similar escoria humana, cuya misión era aterrorizar hasta a los propios funcionarios de la dictadura.

Hoy la DNI posee suficiente prestigio entre las agencias similares de la región para merecer que se la cite como modelo de eficiencia y modernidad. Es una auténtica agencia de inteligencia cuyos oficiales realizan estudios del más alto nivel para lidiar con los retos cada vez más complejos de las amenazas a la seguridad nacional.

La mayor amenaza interna hace medio siglo eran los antisociales que procuraban subvertir el orden por motivaciones políticas o ideológicas, pareada con el apoyo externo en el contexto de la Guerra Fría.

Actualmente, el narcotráfico que penetra partidos y entidades gubernamentales, los ciberdelincuentes que pueden operar desde cualquier parte del mundo, hasta los peligros difusos como la inmigración ilegal o las consecuencias de la implosión haitiana, así como otros amenazas, exigen que el país cuente con recursos humanos, tecnológicos y analíticos para prevenir, detectar, informar a las autoridades y contrarrestar estas nuevas y complejas realidades.

Somos afortunados de contar con una DNI dirigida por un abogado alineado con la defensa de las garantías constitucionales, cuya impronta ha transformado a la institución.

Los mejores servicios de inteligencia sirven de poco si sus gobiernos prefieren satisfacer urgencias políticas antes que ocuparse del interés nacional.

Es excelente que expertos internacionales reconozcan la honorabilidad de un servicio patriótico que nunca recibe ni busca aplausos, cuyos notables éxitos no se cacarean y que puede contribuir eficazmente a la seguridad regional.