En San Miguel, tierra de Pedro, la fiesta será ‘larga y tendida’
Santo Domingo.-En San Miguel, comunidad de Manoguayabo, la tierra que vio nacer a Pedro-Enyo-Martínez, la fiesta comenzó ayer y se extenderá hasta que finalice la semana, celebrando el resonante logro del exastro del montículo, quien acaba de ser electo al Salón de la Fama de Cooperstown.
Miles de lugareños, habitantes de Manoguayabo, especialmente de San Miguel, recorrieron en caravana diferentes barrios de Herrera mostrando su regocijo por la escogencia de Martínez, que lo con vierte en apenas el segundo beisbolista dominicano, miembro de Cooperstown, emulando al gran Juan Marichal.
Martínez consiguió una votación de 91.1 por ciento de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica, quedando solo detrás del otrora recio tirador zurdo Randy Johnson (97.00).
Amigos orgullosos
En San Miguel, Martínez ha sido considerado siempre un hombre ‘del pueblo’, que comparte, ayuda y se mezcla con la comunidad.
Los hermanos Rufino y Leuterio Cruz, quienes aseguran conocer a Pedro desde que era un niño, manifestaron que se sienten sumamente orgullosos y complacido de ver a ‘Enyo’, como le llaman los lugareños que le conocen de antaño, escalar al máximo logro en el el béisbol de Grandes Ligas.
“Pedro no es sólo orgullo de nosotros aquí en San Miguel, sino de todo el país. Él merece eso y más por ser excelente lanzador, gran hijo, padre, hermano y amigo”, dice Rufino Cruz.
De su lado, Leuterio (Cruz) manifestó que “Enyo es un gran hijo de nosotros y como tal, no nos podía fallar. Su ejemplo de trabajo nos enorgullece a todos”, agregó.
Cocinera favorita
Juana Pérez, la cocinera favorita de Martínez, pues lleva 12 años trabajando con el as del ‘la lomita’, dice que Pedro nunca la ha tratado como una empleada, sino como un hijo a una madre.
“Él es grandioso con nosotros, estamos celebrando con orgullo, no el logro de un jefe, sino el de un hijo o un hermano, así es él de especial con nosotros”, agrega.
Pérez reveló que la comida favorita de Pedro es “moro de guandules con coco guayado y bija en lugar de salsa, todo siempre bien natural”.
“Después de Dios, Enyo es la mejor persona que he visto, no hay nadie más sensitivo y humanitario que él. Siempre está atento a todos sus empleados, no se le escapa un detalle y por eso lo considero como un hijo”, dijo Pérez.
Pedro junior desea emular a su padre
Pedro Pablo Jaime Mena, hijo de Pedro Martínez, con apenas catorce años de edad, tiene como meta ser un gran jugador de béisbol como lo fue su padre, quien acaba de conseguir el mayor galardón al que pueda aspirar cualquier pelotero: ser exaltado a la inmortalidad de Cooperstown.
Ayer, entre los miles de amigos y familiares de Martínez, quienes celebraban el acontecimiento, destacó la figura alegre de Pedro Pablo, quien de inmediato accedió a hablar con los reporteros y dijo que “me siento honrado y orgulloso de ser hijo de ese gran lanzador”.
Pedro Pablo espera trillar el brillante camino de su padre, pues también juega béisbol y se desempeña como torpedero e intermedista.
“Mi padre me ha dicho que nunca desmaye, que trabaje duro, porque en la vida nada llegará a ti si no te esfuerzas y sales cada día decidido a lograrlo”, dice el jovencito.
“Aunque estudio, espero en un futuro no muy lejano estar jugando en Grandes Ligas.
