¿En qué consiste ese acuerdo?

Rafael Chaljub Mejìa
Rafael Chaljub Mejìa

Hay que demandar del Gobierno que dé a conocer con claridad el contenido y el alcance del acuerdo de cooperación militar que según se ha informado acaba de suscribirse con los Estados Unidos.

Por la delicadeza de este tipo de asunto y por tratarse de un compromiso del Estado dominicano con un país con el historial intervencionista de los Estados Unidos, lo menos que puede exigirse es que se hable claro y las cosas no se queden en las informaciones fragmentarias que han salido en la prensa.

Aunque uno no alcanza a explicarse el sentido que tiene firmar un acuerdo más si aquí hay una misión militar con injerencia determinante en los mandos castrenses desde hace más de cincuenta años.

Si hay acuerdos con los norteamericanos, en virtud de los cuales y en nombre de la lucha contra el crimen del narcotráfico, estos quedan autorizados a penetrar las aguas territoriales, el espacio aéreo, los puertos y aeropuertos, y operar libremente en las fronteras del país.

Y más aún, si cuando los norteamericanos han decidido ocupar militarmente la República no han necesitado de tratados ni pactos de cooperación, tal y como lo hicieron en abril de 1965.

Según lo poco que ha salido en la prensa, con el aludido acuerdo se persiguen, entre otros, fines humanitarios y siendo así uno no puede evitar recordar que cuando el desembarco del 28 de abril, al final del cual se contaron miles de muertos, se dijo que los invasores venían precisamente a salvar vidas.

Por demás, las invasiones humanitarias están de moda en estos tiempos, como se ha dicho para autorizar los destructores bombardeos, también humanitarios, en más de un conflicto armado en el Medio Oriente.

Aquí hay una historia muy conocida de las relaciones con Norteamérica y muy especial y amargamente en el ámbito de lo militar.

Los perdedores y los intervenidos siempre hemos sido los dominicanos, y cualquier pacto que se anuncie despierta las más justificadas suspicacias.

Lo menos que debe el Gobierno hacer es publicar el texto integro de lo que se ha firmado.

Como respuesta necesaria a esos recelos y esa desconfianza ciudadanas y, principalmente, porque cualquier acuerdo de colaboración militar con un país extranjero se firma a nombre del Estado y envuelve el nombre y la soberanía de la República.