Compartir:
Uno de los impuestos más elevados del mundo a las sodas parece estar funcionando. Pasado apenas un año, en México la compra de bebidas azucaradas ha declinado 12 por ciento, indica un nuevo estudio, y lo mejor es que la mayor declinación se ha producido entre los pobres, que son quienes menos acceso tienen a atención médica.
Debería alentarse a otros gobiernos –entre ellos al de Estados Unidos- a imponer gravámenes similares y a tomar otras medidas firmes para reducir el consumo de sodas.