En Kenia es obligatorio circuncidarse
Duncan Ng’ang’a, un hombre keniano del poblado de Lari, al norte de Nairobi, se arrepiente quizás de haber amenazado a su esposa con una golpiza. Días atrás la mujer, en venganza por el gesto violento, reveló a los vecinos que su consorte no se había circuncidado.
Ese detalle pasaría desapercibido para un forastero, pero no para los habitantes de ese país africano y aún menos para su población femenina.
