MOSCÚ. – El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió que las empresas rusas contribuyen al esfuerzo bélico, ya sea costeando de su propio bolsillo la defensa de sus instalaciones contra ataques de drones ucranianos o mediante aportes al presupuesto estatal para cubrir gastos sociales.
Durante el plenario del Foro Económico Oriental, celebrado en Vladivostok ante directivos de grandes corporaciones como Alexéi Miller (Gazprom), el mandatario agradeció al sector privado por esta iniciativa.
Negación de un impuesto oficial
Ante un déficit estatal que ascendió a 6.45 billones de rublos (74,352 millones de dólares) en los primeros siete meses del año —con cerca del 40 % del presupuesto enfocado en defensa y seguridad nacional—, Putin rechazó tajantemente la existencia de un impuesto de guerra obligatorio:
“Protesto, no hay recaudaciones, hay donaciones voluntarias. Que son cosas absolutamente diferentes”, afirmó, asegurando que las contribuciones millonarias surgieron por iniciativa propia de los empresarios.
El jefe del Kremlin señaló que los hombres de negocios le manifestaron su deseo de respaldar la economía y el terreno social en las actuales circunstancias de crisis, a pesar de que el Estado ha demostrado incapacidad para garantizar por completo la defensa antiaérea del territorio nacional.
Otros datos de interés
Tensión diplomática: En paralelo al foro, Rusia citó a la embajadora noruega, Heidi Olufsen, para protestar formalmente por la detención de una embarcación de bandera rusa.
Protección privada: Putin reconoció abiertamente que las empresas operaban sin la obligación inicial de invertir en sistemas de defensa antiaérea para salvaguardar sus propios complejos.