Ellos si, nosotros no.….

Frederich E Berges
Frederich E Berges

“Fait accompli” es francés y significa un hecho acontecido, algo que ya ha sucedido.

El terremoto del 12 de enero de 2010 que castigó Haití es un hecho acontecido, como también lo es el hecho de que cientos de miles de haitianos, motivados por la desesperación humana que su país inviable no puede resolver, aprovecharon el humanitarismo dominicano para cruzar la frontera en procura de algún tipo de auxilio.

También es un hecho cierto que esos inmigrantes ilegales, bienvenidos temporalmente por la misericordia y buen corazón criollo, han aprovechado las circunstancias para quedarse en suelo dominicano, alentados por los que en el pasado fueron sus amos, quienes en actitud permanente de presión, arremeten para que nos hagamos cargo de esos ilegales, queriendo desnaturalizar nuestro país.

Estados Unidos recién recibe miles de niños inmigrantes centroamericanos y lo primero que declaran las autoridades de esa nación es que serán devueltos a su país de origen.

La Marina Militar de Italia se pasa los días devolviendo inmigrantes desde el norte de África, registrándose solo este año, más de 40,000 devueltos.

El mensaje que se emite desde los países de la Unión Europea para sus estados miembros está claro: manténgase alejados.

Con Reino Unido a la cabeza, otros países como España, Grecia o Suecia lanzan los mismos mensajes: las puertas están cerradas.

Francia declara: en materia de flujos migratorios, combatir la inmigración ilegal seguirá siendo “una prioridad absoluta”, para después añadir que controlar la inmigración no es sólo “regularla, sino escogerla”.

¡Qué diferencia del mensaje que recién nos trajo el presidente del Consejo Europeo!

El Reglamento de la Ley 169-14 es un “fait accompli”, manejado con mesura, como todo este tema de los inmigrantes indocumentados.

Ahora, nos toca convertir en hecho acontecido, él que los cientos de miles de inmigrantes irregulares que aún permanecen en el país, puedan retornar felizmente a su patria.