El terror al cambio
Los cambios son muy difíciles de asimilar después de años de estar rigiéndose con reglas específicas.
Sin embargo, quienes no los aceptan en el entendido que no se quieren, salen muy mal parados.
Y una muestra de ello lo experimenté en la redacción de “Listin Diario”, cuando sustituyeron las máquinas de escribir por computadoras.
Prácticamente todos se oponían al cambio, alegando que era demasiado “trabajoso” y que esto no tenía razón de ser.
Muchos hasta pensaron en la renuncia antes que adaptarse a la nueva tecnología.
Sin embargo, con el tiempo, los que no huyeron hacia la izquierda, como popularizó el personaje Melquíades, el famoso león de las “tiras cómicas”, al poco tiempo estaban de “risitas” por lo cómodo y rápido que realizaban sus labores sin el molestoso tic tac de las maquinillas Underwood , Olivetti y Remington.
La oposición al cambio siempre ha sido levantada por aquellos que no asimilan que es una necesidad.
Una muestra de esto es la posición del exjugador Mike Schmidt, miembro del Salón de la Fama, cuando plantea que el béisbol no debe poner en práctica modificaciones, que debe seguir como ha sido siempre. ¡Bárbaro!
