Federico Sturzenegger advierte a RD: el reto es hacer reformas que sobrevivan a los cambios de gobierno
- El economista y académico argentino Federico Sturzenegger sostuvo que el verdadero desafío de las reformas no es solo aprobarlas, sino eliminar las rentas y privilegios que permiten a determinados grupos bloquearlas o revertirlas
Santo Domingo.- República Dominicana tiene una oportunidad poco común, que es hacer reformas económicas durante un período de crecimiento y estabilidad, sin esperar a que una crisis obligue a ejecutarlas.
Ese fue uno de los principales planteamientos del economista y académico argentino Federico Sturzenegger, quien advirtió que las reformas pueden perderse si no se modifica el poder de los grupos que se benefician de las regulaciones existentes.
Sostuvo que la sostenibilidad de cualquier transformación depende de una cuestión fundamental, como es quitar capacidad de bloqueo a quienes utilizan las rentas generadas por una regulación para defender sus privilegios.
“La sustentabilidad se obtiene cuando uno le diluye las rentas a los agentes bloqueantes que usaban esas rentas para perpetuar sus privilegios”, sostuvo el economista.
Reformar no significa solamente cambiar una norma
Sturzenegger explicó que la resistencia a las reformas puede aparecer de diferentes maneras. Citó que una de ellas proviene de la propia burocracia, ya que la regulación puede ser eliminada, pero posteriormente pueden surgir nuevas disposiciones de menor jerarquía que reconstruyan parte de lo que había sido eliminado.
Para explicar cómo una reforma puede hacerse sostenible, Sturzenegger relató la experiencia de Argentina con los piquetes.
Dijo que durante años, las calles de Buenos Aires y otras ciudades estuvieron marcadas por manifestaciones y cortes de vías.
Añadió que una parte de ese fenómeno estaba relacionada con un sistema de intermediación de la asistencia social.
“El Gobierno entregaba recursos a determinadas organizaciones, que posteriormente los transferían a los beneficiarios”, agregó.
Sturzenegger sostuvo que algunas de esas organizaciones utilizaban su posición para exigir a los beneficiarios que participaran en movilizaciones políticas, bajo la amenaza de perder las ayudas.
Destaco que el cambio implementado durante el gobierno de Milei fue eliminar esa intermediación y transferir directamente los recursos a los beneficiarios.
Quitar la renta para quitar el poder
Según Sturzenegger, la medida tuvo un efecto que fue más allá de modificar el mecanismo de distribución de la asistencia.
Manifestó que los beneficiarios recibieron más recursos al eliminarse los costos de intermediación y recuperaron tiempo que anteriormente debían dedicar a las movilizaciones.
Al mismo tiempo, las organizaciones que organizaban los piquetes perdieron la fuente de financiamiento que les permitía ejercer poder sobre los beneficiarios.
Según el economista, los piquetes desaparecieron de Buenos Aires en un período muy corto.
El desafío dominicano
Aunque Sturzenegger habló desde la experiencia argentina, su planteamiento tiene una lectura directa para República Dominicana.
Resaltó que el el país que quiera avanzar en reformas regulatorias debe identificar no solo qué norma quiere modificar, sino también quién se beneficia de ella, qué renta genera y qué capacidad tiene ese beneficiario para impedir que la reforma se mantenga.
De lo contrario, señaló que una reforma puede aprobarse formalmente y, con el tiempo, ser reconstruida mediante nuevas disposiciones o presiones políticas.
Sturzenegger planteó que las regulaciones tienen dos dimensiones: una relacionada con el funcionamiento de los mercados y otra vinculada con el impacto político de pasar hacia un sistema más abierto y competitivo.
Esa segunda dimensión, sostuvo, resulta fundamental.
El economista sostuvo que muchas de las grandes reformas en Argentina se realizaron en momentos de crisis.
Pero consideró que el reto de la nueva generación es hacer reformas sin esperar a que llegue una crisis. Para República Dominicana, que cuenta con un período de crecimiento y estabilidad, esto implica aprovechar las condiciones actuales para anticipar los problemas.
El riesgo de esperar es que las reformas terminen realizándose cuando las opciones son más limitadas y los costos sociales más elevados.
Una reforma que sobreviva al ciclo electoral
El desafío final, según Sturzenegger, es lograr que las reformas no dependan exclusivamente de un Gobierno.
Enfatizó que si cada cambio puede revertirse con la llegada de una nueva administración, la incertidumbre permanece y los incentivos para invertir y emprender se reducen.
“La sostenibilidad exige, por tanto, que las reformas modifiquen los incentivos económicos y políticos que sostienen el sistema anterior. No basta con aprobar reformas; hay que quitarle al sistema anterior la capacidad de reconstruirse”, reveló el economista.