Nueva York.-Conforme se acerca la elección menos convencional de la historia moderna de Estados Unidos, los mercados financieros globales están apostando a más de lo mismo: un demócrata en la Casa Blanca restringido por los republicanos en el Congreso.
En vista de todas las sorpresas de octubre, los inversionistas pueden no estar preparados para otro escenario el 8 de noviembre.
Es improbable que la renovada controversia por los mensajes de correo electrónico de Hillary Clinton “cause un viraje fundamental en la carrera presidencial”, dijeron analistas de Evercore ISI en un informe con fecha del 30 de octubre.
La mayor conmoción sería una victoria del republicano Donald Trump o que los demócratas anoten un triunfo arrollador.
Cualquiera de las dos posibilidades haría que los inversionistas corran a cubrirse detrás de los bonos gubernamentales más seguros, de manera muy similar a lo que ocurrió en la votación de junio del Reino Unido a favor de abandonar la Unión Europea.
Fuera de ello, ambos candidatos quieren aumentar el gasto y reducir los impuestos, lo cual sería alcista para las acciones y bajista para la renta fija.
Casi todas las áreas del sector de salud, desde los fabricantes de dispositivos hasta los proveedores, se beneficiarían con Trump, dijo BlackRock.