El prospecto de pitcheo dominicano Jarlin Susana tuvo un regreso espectacular en su debut

  • El cotizado prospecto dominicano debutó el martes en esta temporada, por una lesión, y se presentó con potencia, con bolas rápidas que fueron cronometradas a 103 mph.

Susana
Jarlin Susana, de los Nacionales, tiene un brazo muy fuerte.

El prospecto dominicano Jarlin Susana, de los Nacionales, conocido por sus lanzamientos de fuego, lució tan dominante como siempre en su retorno tras una cirugía en el músculo dorsal ancho.

Anoche, Susana, uno de los prospectos mejor valorados de los Nationals finalmente debutó en la temporada tras recuperarse de la cirugía a finales de la temporada pasada.

Susana había estado fuera de acción durante su recuperación. Sin embargo, hizo su debut y lució tan eléctrico como siempre. El imponente lanzador derecho trabajó dos entradas en blanco, sin permitir hits, otorgando dos bases por bolas y ponchando a dos bateadores.

Según los presentes en el partido, la recta de Susana se mantuvo constantemente entre las 101 y 103 mph. Utilizó tanto la recta de cuatro costuras como la recta con movimiento descendente (*sinker*). Al parecer, también exhibió un nuevo *sweeper* que rondaba las 89 mph, con un movimiento horizontal impresionante. Estamos hablando de un repertorio de potencia nuclear por parte del lanzador derecho. El brazo de Susana es algo extraordinario y parece tener un potencial a prueba de fallos.

A pesar de su control inestable, el repertorio de Susana es tan bueno que, si se mantiene sano, es muy probable que se convierta en un jugador de impacto en las Grandes Ligas. Sin embargo, aún quedan un par de interrogantes. La primera tiene que ver con su salud, un tema ya mencionado: a estas alturas, cuenta con un historial de lesiones bastante extenso, que incluye un par de sustos en el codo y aquella cirugía en el músculo dorsal ancho. Susana solo ha lanzado más de 100 entradas en una ocasión a lo largo de su carrera.

En cuanto a calidad de lanzamientos naturales (*raw stuff*), es posible que no haya un mejor prospecto de pitcheo en todas las ligas menores que Susana.

Una actuación que inolvidable es la que tuvo el año pasado contra el equipo de Doble A de los Tigers. Aquel equipo contaba con jugadores de la talla de Max Clark, Kevin McGonigle y Josué Briceño, todos ellos considerados entre los 50 mejores prospectos en ese momento. Susana desmanteló esa alineación con una facilidad pasmosa, ponchando a 13 bateadores en 5 entradas de labor. Alcanzó las 104 millas por hora y ejecutó algunos de los *sliders* más devastadores que jamás se hayan visto.

A veces es fácil olvidarlo, pero Susana también llegó como parte del traspaso de Juan Soto. Por si aquel intercambio no hubiera sido ya lo suficientemente bueno, los Nats obtuvieron otra pieza con un potencial enorme gracias a esa operación. En aquel entonces, era un joven de 18 años con mucho talento en bruto que acababa de firmar procedente de la República Dominicana. Su desarrollo ha sido lento, pero Susana ha vuelto y está listo para irrumpir con fuerza en las Grandes Ligas cuando llegue el momento.

Aunque su control es algo inestable, dada la calidad de sus lanzamientos, no me cabe duda de que Susana será un jugador productivo en las Grandes Ligas cada vez que suba al montículo. Esa última parte sigue siendo una incógnita, y es fundamental que Susana se mantenga sano. La mejor manera de mejorar el control es mediante la repetición constante, algo que Susana necesitará sin duda.

Posee una recta que alcanza las tres cifras (más de 100 mph), así como un *slider* que podría ser incluso mejor. Susana tiene la capacidad de modificar la trayectoria de su *slider* para darle distintas formas: algunos tienen una caída pronunciada y rápida, mientras que otros se asemejan más a una curva.

Todas estas variantes son absolutamente devastadoras y provocan una gran cantidad de abanicados. Su actuación de anoche fue breve, pero muy alentadora. Las cirugías de dorsal ancho pueden ser complicadas, y a veces los lanzadores tardan en recuperar su nivel habitual; sin embargo, eso no parece ser un problema para Susana.

La otra preocupación es su capacidad para lanzar *strikes*. Al tratarse de su primera salida en casi un año, era de esperar cierta falta de precisión debido a la inactividad; no obstante, solo logró colocar 14 de sus 28 lanzamientos en la zona de *strike*. Ese aspecto deberá mejorar a medida que vaya aumentando su carga de trabajo. Susana nunca tendrá un control milimétrico, pero le basta con situar sus lanzamientos, por lo general, dentro de la zona de *strike*.

Estas dos cuestiones plantean cierto riesgo de que termine siendo relevista. Sin embargo, dada la calidad de sus lanzamientos, Susana probablemente sería uno de los mejores cerradores del juego. Su repertorio, su historial de lesiones inestable y su control deficiente recuerdan a la situación de Mason Miller cuando ascendía por las ligas menores. Si Susana finalmente tuviera que pasar al relevo, podría alcanzar ese nivel de cerrador.

No obstante, los Nats van a permitirle actuar como abridor por ahora. En mi opinión, es la decisión correcta. No hace mucho tiempo, Jacob Misiorowski era visto como un lanzador de gran velocidad pero con muchas probabilidades de acabar en el bullpen; de hecho, de cara a la temporada 2025, la mayoría lo proyectaba como relevista. Sin embargo, tras mejorar su capacidad para colocar strikes, «The Miz» se ha convertido en el abridor más dominante de la liga.

Que Susana alcance ese nivel es poco probable, pero tampoco imposible. Son muy pocos los prospectos de lanzador en el béisbol actual de los que se puede decir algo así. Sus picos de rendimiento representan los niveles más impresionantes que hemos visto en un prospecto de lanzador de los Nats desde Stephen Strasburg. Eso sí, este joven de 22 años sigue siendo una especie de «caballo salvaje» que aún necesita ser domado.

Sobre el autor

Juan Mercado