El progreso en tiempo de incertidumbre

Tomás D. Guzmán Hernández
Tomás D. Guzmán Hernández

Se reconoce que a partir del 2004 se inició la denominada de oro de América Latina, aunque frenada por la gran crisis de 2008 (Gran Recesión o la crisis financiera mundial iniciada por el colapso de la burbuja inmobiliaria y las hipotecas subprime en Estados Unidos entre 2007-2008) que se había empezado años antes.

Desde esos años el fortalecimiento de las bases tributarias en América Latina (aquí sucedió en la década anterior, con la ley 11-92 Código Tributario) facilitó la expansión del gasto social que se había reducido notablemente en los años ochenta. La inflación había trepado alrededor de 1200 % cayó a nivel de un solo dígito retornando a la normalidad. Similar comportamiento, sucedió con la crisis de endeudamiento por la reducción de la relación deuda/PIB que tuvo lugar en 2004-2008 (ver IMF World Economic Outlook, 2008).

La deuda externa, deducidas las reservas de los países se redujo en promedio 28.6% del PIB en 1998-2002 a solo 5,7% en 2008, si bien la tendencia decreciente se detuvo en 2008. Debido a menores coeficientes de endeudamiento la mayoría de los países latinoamericanos volvieron a recurrir al financiamiento externo. En particular, todos los bancos centrales redujeron la tasa de interés y muchos gobiernos aumentaron sus gastos en el sector público, ampliando la demanda interna.

Un punto a destacar fue que desde 2004 hasta mediado de 2008 el crecimiento promedio fue de 5,2% (el nuestro promedio fue de 6.5% Ver estadística BCRD), el mejor de la región y más si se compara con el período de 1968-1974.

Desde los 90 la región experimentó mejorías duraderas (la mayoría de las reformas nuestras se iniciaron en esta década a partir del 91, 92 (Trabajo, Código tributario, es bien conocido el impacto que tuvieron, hasta la segunda ola de reformas implantadas de leyes financieras entre 96-98).

Se avanzó en las mejoras en el desarrollo humano debido al aumento del gasto social como proporción del PIB, que se reflejó en los sectores de salud, educación, vivienda, transporte y otros servicios sociales.

Estas reformas se caracterizaron como “dividendo democrático” donde se impactó en la reducción de la pobreza, y las mejoras de los mercados laborales unido a la distribución del ingreso, según los informes de la CEPAL la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó en sus estadísticas que el desempleo de la región bajó del 11,3 % en 2003 al 6,2% en 2013. El empleo del sector informal de baja productividad cayó del 48,3% del empleo total en 2002 al 44% en 2014, y la población de 15 a 64 años con empleo aumentó en 4,6% puntos porcentuales

En cuanto a la distribución del ingreso, la disminución de la desigualdad junto al crecimiento económico (dos temas vinculados por lo regular) dio como resultado una impresionante reducción de los niveles de pobreza y al crecimiento de la clase media según datos de la CEPAL. El número de pobres disminuyó en 16 puntos porcentuales en la década subsiguiente y la pobreza se redujo a la mitad de esa cifra.

Con la reducción de la pobreza se avanzó notablemente (esta se basa en la medición de personas que viven con ingresos diarios entre USD $10 y USD $ 50 según la definición del Banco Mundial) esta mejoría creció en alrededor del 23% al 34% de la población.

Aún con estas mejoras sociales hay que tomar en cuenta que en muchos países como sucede con el nuestro, predomina la informalidad en el mercado laboral. América Latina tiene una de las peores distribuciones del ingreso a nivel mundial.

Otro serio problema lo constituye la mejora en la educación y su calidad medida por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE, para salir de la pobreza es esencial desarrollar los sectores de tecnología avanzada que producen bienes y servicios esenciales para que América Latina recupere el crecimiento dinámico.

Pasada la década idílica la marcada desaceleración de la economía mundial presenta resultados disímiles en las economías latinoamericanas a partir de 2019. El COVID, y luego las Guerras han producido efectos adversos y la región es menos capaz de contrarrestar los shocks externos situación que a RD ha producido tasas con altibajos anuales reflejados en el PIB.

La prolongada tendencia estática del crecimiento de Estados Unidos con tasas del 2020 al 2025 que van desde -2.2% en 2020, 5.7% en 2021, 2,5% en 2022 en 2,9% en 2023, en 2024 un 2.8%, en 2025 fue de 2% constituye un referente permanente dada su posición hegemónica en la economía mundial.

Todo esto acarrea en el presente la subida de los coeficientes de endeudamiento externo que obligan a mantener reservas en divisas y permitir a la mayoría de las autoridades monetarias a evitar políticas contractivas para afrontar shocks coyunturales dado los crecientes desequilibrios de la balanza de pagos.

La estancada política fiscal ha perjudicado el gasto de inversión para apoyar el crecimiento, en promedio la región dejó hace mucho de tener superávits fiscales primarios (ingresos menos gasto antes del pago de los intereses) de los que gozaba. El mayor riesgo no obstante radica en la cuenta corriente de la balanza de pagos porque los términos de intercambio (entre los precios de las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios, o sea, el gasto agregado que supera el valor del ingreso nacional).

Hemos visto que esto se ha traducido en recientes depreciaciones de muchas monedas de la región y otras han adoptado el patrón dólar supeditando su política monetaria a los vaivenes del dólar.

Para mejorar el horizonte dependemos de cinco factores: el veloz crecimiento del comercio internacional, el auge de precios de las materias primas, el reciente interés por las “tierras raras” de grandes potencias, el todavía acceso al financiamiento externo, y las crecientes remesas que mantienen los emigrantes anualmente a sus familiares.

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Sobre el autor

Tomás Guzmán Hernández

Economista y contador público, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con maestrías en Administración Pública (PUCMM), Manejo Sostenible del Agua (PUCMM), Contabilidad Tributaria (UASD) y Riesgo de Desastres y Gobernanza ...