El Nuncio de Francisco

David Alvarez
David Alvarez

Nuestro querido Obispo de Roma, Francisco, nos envía un Nuncio, es el arzobispo Jude Thadeus Okolo, con una hermosa misión: “…portador de mi presencia y mi cercanía, una cercanía que quiere ser de colaboración con el Estado y las instituciones públicas, de comunión con las Iglesias locales, paternal con los creyentes, solícita con los necesitados, caritativa y solidaria con todos.”

Con el nuevo nuncio llegan cambios significativos en la Iglesia, varios de nuestros pastores por motivos de edad serán relevados de sus responsabilidades diocesanas y una nueva generación de Obispos asumirán el liderazgo de nuestra comunidad eclesial.

Como todo momento de cambio alberga sentimientos de esperanza y expectativas múltiples. ¡Un verdadero Adviento!

Francisco señala que: “La Iglesia no quiere privilegios, no tiene intereses políticos, no busca alianzas estratégicas. Quiere servir, servir a todos, y por eso trabaja por el bien común, la paz, el progreso, la libertad, la justicia, la solidaridad y el desarrollo integral de los Dominicanos.” Dicho propósito es medular al Evangelio y el Magisterio.

Esta misión no es sólo para los obispos, presbíteros y consagrados, es un mandato para todos los bautizados, para nosotros los laicos que día a día construimos la Iglesia.

Como he afirmado en otras ocasiones es hora de que los laicos abandonemos las gradas desde donde aplaudimos el regalo que el Espíritu Santo nos ha obsequiado con este Obispo de Roma y pongamos manos a la obra.

¡El cambio de Francisco ha llegado a la República Dominicana!