El merengue se mantiene vivo gracias al merengue típico, cuyo epicentro natural es el Cibao. Aunque la República Dominicana se divide geográfica y económicamente en varias regiones, desde el punto de vista musical el país se fragmenta en dos: el Cibao y el resto. En el norte se concentra cerca del 70 % del baile con orquestas en vivo, que amenizan todos los días de la semana, mientras que el restante 30% está en otras zonas donde las actividades se limitan principalmente a fines de semana. Esta realidad ha permitido que la música típica se consolide como el principal sostén del género merengue a nivel nacional.
Varios factores explican esta fortaleza. La exigencia de derechos de autor por parte de herederos de figuras históricas como Tatico Henríquez y otros obligó a una renovación del repertorio, impulsando nuevas producciones, adaptaciones y temas inéditos que dieron paso a un relevo generacional sólido. Además, los artistas típicos han desarrollado una estructura colaborativa con los dueños de locales, basada en unidad, solidaridad y control de tarifas.
Esta nueva generación y los artistas típicos establecidos se preocupan en amenizar actividades para exponer su arte y activar económicamente su entorno, lo que ha fortalecido la estructura piramidal del espectáculo. La expresión de orgullo del cibaeño por su música se manifiesta en el apoyo incondicional a sus artistas y estos mantienen una actitud flexible para que su actuación sea asequible al público de menos recursos.
Cada año la música típica trae algo novedoso. La música tropical en el 2025 nos presenta un contraste extraño entre los géneros que la conforman; ningún éxito en salsa, nada extraordinario en merengue y una sola excepción en la bachata en las manos de Dalvin La Melodía. Solo el merengue típico presenta nuevas caras y nueva música: la continuación exitosa del ¨romantiqueo¨ de El Blachy, el violín con acordeón de Frabian Eli con El Rubio y el trepidante ritmo con tambora derecha, aire vallenatero y novedad chiflera de Daniel Galán.
Es una afirmación atrevida pero real: el merengue típico tiene vivo el género. Solo que, El Merengue es del país, pero el Típico es del Cibao.