El inmenso poder del deporte

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

El deporte ha demostrado que genera en cualquier población, una especie de entusiasmo y euforia colectiva de tal magnitud, que incluso los políticos en situaciones muy complejas, ,en especial, cuando hay amenazas de que se produzcan conflictos que atenten con la estabilidad social, lo promueven sin límites.

Ese sin duda, es un ejemplo de el deporte ha sido desde su aparición en la antigua Grecia, pero con más énfasis en Roma, con su famoso Coliseo, lugares donde los políticos frenaban o diluían la mayoría de las conspiraciones.

Aunque aquí esa no es la situación, los Juegos Centroamericanos y del Caribe, recién finalizados, constituyeron un elemento en el que toda la atención se centró en los resultados de los atletas en las competiciones, sin que nadie preguntara, si subieron o no los combustibles.

Es tan así, que los más connotados políticos de oposición, cesaron sus acostumbradas denuncias sobre problemas, y si alguien lo hizo en alguna ocasión, sus voces quedaron sepultadas por completo, por el seguimiento que se les daba a las informaciones sobre resultados, provenientes de los centros de competición.

En muchas oportunidades, se ha tratado sobre el impacto que produce el deporte en todas las sociedades, en especial para eventos internacionales, como Mundiales, Panam, y JCC.

No en balde, los políticos, y en latinoamericana esa fue una costumbre, hasta muchos definidos como dictadores, fueron grandes patrocinadores, no porque quizás buscaran mejorar la calidad de vida de miles de niños y jóvenes, si no, para “mantener a la gente bajo control”.

Hoy, esa realidad o percepción ha variado en 180 grados, ya que está demostrado , que una sociedad que practica deportes, reduce su exposición a las enfermedades, a los vicios y tantos otros males, mejorando la calidad de vida.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.