El dólar y la ANJE
Recibo constantes inquietudes respecto a temores y preocupaciones porque la tasa de cambio del dólar estadounidense sobrepasó la barrera del 45 pesos por 1 dólar, y qué puede estar sucediendo que provoque estas constantes mini devaluaciones.
Recordemos que la tasa de cambio promedio para 2012 fue del 40.35; del ’13, 42.75; del ’14, 44.25, y la semana pasada 45.
O sea, la devaluación de nuestra moneda ha sido en los últimos años constante e inclusive considerada por muchos como aun subvaluada. Se espera una tasa promedio de 2015 del 46, una tasa de cierre de año del 47, y que ya en febrero pasado, llegó al 45.18. Nada por el cual sentir aun temor o aprensión.
Sin embargo, la misma semana pasada, ANJE publicó su balance de la situación fiscal del primer trimestre del año. Dicha reseña resaltaba un creciente déficit fiscal, con un aumento del gasto público, sobretodo el incremento en la nómina pública de un 21.6%, el ya consabido aumento de la deuda con los generadores eléctricos, que se adiciona al aumento del endeudamiento publico que neutralizó la transacción de reducción de deuda con PetroCaribe.
El señalamiento principal lo encontramos en sus reflexiones finales, cuando señala la importancia de que el Gobierno realice una gestión adecuada con los ahorros generados por la disminución en el precio internacional del petróleo.
Precisamente aquí es que puede encontrarse la raíz de algunas de las preocupaciones actuales: si hay ahorros tan importantes, ¿cómo es que sigue aumentándose el endeudamiento, y sobre todo atrasándose pagos que debieron ser cubiertos en demasía con dichos ahorros?
Las interrogantes antes presentadas, junto a las percepciones de movimientos inusuales en la tasa de cambio, podrían constituirse en avisos de alerta sobre la prudencia y transparencia requeridas en el manejo de las finanzas públicas en estos momentos preelectorales que tanta suspicacias traen consigo.
