El difícil adiós

Juan Mercado
Juan Mercado

Los jugadores dominicanos deben aprender a decir adiós. Es injusto pensar que iconos como Pedro Martínez y Sammy Sosa, con carreras válidas para ser inmortales, tuvieron que irse mediante un retiro forzoso, ya que nadie les hizo caso debido a que se sabía que sus mejores años habían pasado.

La carrera de béisbol es muy bonita, pero es muy corta. Ya un jugador a los 38 años es un viejo.
Espero que los dominicanos cojan el ejemplo que dio el cerrador panameño Mariano Rivera, quien anunció su partida con un año de anticipación, y se fue por la puerta grande.

Su excompañero el torpedero Derek Jeter lo acaba de imitar al hacerlo también con un año de anticipación y será muy reconocido.

Sin embargo, todavía por ahí anda Manny Ramírez dando lástima, incluso hace poco que anunció que había cambiado de agente… ¿Y para qué?

Plácido Polanco, de 38 años, quien también tuvo una bonita carrera en las Grandes Ligas, no acaba de anunciar su retiro.

En esa misma línea están los lanzadores Octavio Dotel, Francisco Cordero y hasta Rafael Furcal, quien busca regresar luego de una cirugía Tommy John.

Dotel, con 40 años, disfrutó de una carrera de 15 años, con 13 equipos, dueño de ese récord.
Cordero, de 38 años, está tratando de hacer el equipo de Boston, luego de firmar un contrato de liga menor. En la Liga Dominicana se vio que el brazo de Cordero no puede más.

David Ortiz vive amagando con que sólo quiere jugar una temporada más. Pienso que puede producir por dos más, pero si ese es su deseo que lo haga como un grande y le sirva de ejemplo a los demás.

Podría decirse que el veterano Guillermo Mota, de 40 años, tuvo el valor de hacerlo, sin embargo, quienes lo vimos lanzar en la Liga Dominicana y en la Serie del Caribe sabíamos que ya ese brazo no podía más.