El deporte “económico”
Cada día me reúno con amigos en unas denominadas “peñas” en distintos puntos de la ciudad y donde el tema protagónico se centra en la situación económica en términos generales.
Hace un tiempo, el tema dominante en más de un 90% del tiempo que se permanecía “analizando”, se centraba en deportes, en especial sobre las actuaciones de los dominicanos en Grandes Ligas.
Hoy, eso ha cambiado del cielo a la tierra, y no porque se haya perdido el interés en ese y otros temas deportivos, sino por el tormento que significa la inestabilidad económica, quiérase o no, el principal motor histórico, de todas las acciones individuales y colectivas.
Una las de las quejas más socorridas es la falta de empleo y cómo la inflación viene mermando en forma sustancial la calidad de vida, si es que se puede hablar de “calidad”.
Las estadísticas, una de las ciencias más apasionantes, han estado sujetas a servir a propósitos interesados de acuerdo a las circunstancias políticas, a pesar de que “aquí se han creado más de 500 mil empleos”, leáse bien, “500 mil empleos en los últimos meses”.
Por eso, mientras la casi totalidad de la población se queja de que cada día baja su poder adquisitivo, producto de una serie de variables económicas, por otro lado, se habla de que hoy más que nunca existe una estabilidad sin precedentes.
Si esas “verdades” de quienes llevan esas estadísticas se siguen repitiendo, no cabe la menor duda que a la población se le seguirán tirando “juegos perfectos”, o ahora que está de moda el Mundial, un excelente ¡goooooooooollllll!
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