El caso Hanley Ramírez

Al momento de construir estas ideas Hanley Ramírez estaba anunciado ayer como tercer bate de los Dodgers.

Una muestra de valentía del campocorto dominicano y de cobardía del alto mando del conjunto angelino.

Si los reportes médicos dicen que Hanley tiene una costilla fracturada no tiene sentido tenerlo en juego.

Quizás en Liga Americana se justificara que actuara como bateador designado, jamás en la exigente posición número seis.

Es señal clara de falta de profundidad, desconfianza al personal sustituto o temor a la competencia a la hora de los hombres.

Dee Gordon, Nick Punto, Juan Uribe y Michael Young pueden suplir las deficiencias de un Hanley totalmente limitado.

Se presume que juega con el consentimiento de los médicos, pero hasta su carrera correría peligro. O alguien habla mentira.

Un equipo con una nómina de 247 millones de dólares, sólo por debajo de los Yanquis de Nueva York (255), no tiene reemplazos confiables. ¡Hay que revisarlo!