Santo Domingo.- De lunes a viernes, Margarita aborda un Uber a las 11:45 de la mañana para trasladarse desde Santo Domingo Oeste hasta el Distrito Nacional. Ese recorrido, que realiza alrededor del mediodía, termina a las 12:39, después de casi una hora de trayecto.
Su experiencia refleja uno de los cambios que registra la movilidad del Gran Santo Domingo: el carro público ha perdido participación como modalidad de transporte, mientras aumentan el peso de las motocicletas, el motoconcho y los servicios de taxi y aplicaciones.

La Encuesta Domiciliaria de Movilidad 2025-2026 del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) establece que la participación del carro público pasó de 14 % en 2018 a 8 % en la medición más reciente, una reducción de seis puntos porcentuales y el retroceso más marcado entre las modalidades comparadas por el estudio.
En contraste, la motocicleta privada representa actualmente el 10 % de los desplazamientos; el motoconcho, 7.7 %; y los taxis y aplicaciones como Uber, 7.4 %.
El estudio fue realizado en dos fases, entre septiembre y diciembre de 2025 y entre abril y junio de 2026, e incluyó más de 7,300 hogares y más de 20,000 personas.
El transporte se diversifica
El descenso del carro público no significa que los pasajeros hayan abandonado el transporte colectivo en su conjunto.
De acuerdo con la encuesta, el 37.4 % de los desplazamientos se realiza mediante transporte colectivo, mientras el 41.5 % corresponde a medios privados. Otro 21.1 % de la movilidad se realiza caminando o en bicicleta.
La fotografía muestra, por tanto, una ciudad en la que los usuarios utilizan una combinación cada vez más amplia de alternativas para desplazarse.
Mientras el carro público pierde participación, el Metro registra un aumento de 10.9 % en su utilización promedio respecto de 2018, según la comparación realizada por el INTRANT.

La institución atribuye parte de ese crecimiento a la ampliación de capacidad del sistema y al fortalecimiento de los corredores de autobuses reformados.
Los registros de la Oficina Nacional de Estadística permiten seguir esa evolución mediante estadísticas de pasajeros del Metro y Teleférico, operaciones de la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses-OMSA y parque vehicular.
La ONE dispone de series de usuarios del Metro y Teleférico hasta 2026, datos mensuales de la OMSA hasta 2026 y estadísticas del parque vehicular por tipo hasta 2026.
OMSA busca ocupar parte de ese espacio
La transformación de la oferta de transporte público puede observarse en el corredor de la avenida 27 de Febrero, que conecta Santo Domingo Oeste, el Distrito Nacional y Santo Domingo Este.
La OMSA relanzó ese corredor en abril de 2026 con dos anillos: uno desde Los Alcarrizos hasta Villa Francisca y otro desde el área del Hipódromo V Centenario hasta la Zona Universitaria.
En el primer tramo fueron anunciados 45 autobuses, incluidos 25 articulados con capacidad para 160 pasajeros y 20 autobuses rígidos con capacidad para 90 pasajeros. El servicio opera desde las 5:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche.
El corredor también fue integrado al sistema de transporte mediante una tarifa de RD$35 para la conexión con el Metro, utilizando tarjetas de pago.

El comportamiento de los usuarios fue inmediato. La OMSA informó que el corredor pasó de movilizar unos 4,000 pasajeros diarios a más de 16,000 en pocos días después de su relanzamiento, mientras que la frecuencia de los autobuses llegó a cinco minutos durante todo el día.
El dato es relevante frente a la reducción del carro público porque muestra que, paralelamente a la pérdida de participación de esa modalidad, se está ampliando la oferta de transporte colectivo formal en algunos de los principales corredores metropolitanos.
La motocicleta y las aplicaciones también ganan espacio
La encuesta registra una participación de 10 % para las motocicletas privadas, 7.7 % para el motoconcho y 7.4 % para taxis y aplicaciones.
Estos porcentajes no permiten afirmar por sí solos que los usuarios que abandonaron el carro público se trasladaron directamente hacia esas modalidades.
El estudio muestra el cambio en la composición de los desplazamientos, pero no establece una relación individual entre quienes dejaron de utilizar el carro público y la modalidad que posteriormente eligieron.
Lo que sí evidencia la medición es una reducción importante del peso relativo del carro público dentro de la movilidad metropolitana y una mayor diversificación de las opciones utilizadas por los residentes.
Una ciudad de 6.7 millones de viajes
El cambio ocurre dentro de una movilidad de enorme escala.
La encuesta estima aproximadamente 6.7 millones de viajes diarios en el Gran Santo Domingo y municipios periféricos.
El 74.6 %, unos 4.43 millones, se realiza dentro del mismo territorio donde se origina el desplazamiento, mientras que el 25.4 %, alrededor de 1.50 millones, corresponde a viajes entre municipios.

El Distrito Nacional continúa siendo el principal polo de atracción: el 31.7 % de todos los desplazamientos tiene ese territorio como destino.
Uno de los principales flujos corresponde a Santo Domingo Este y el Distrito Nacional, que intercambian aproximadamente 303,000 viajes diarios en ambos sentidos.
En ese escenario, la pérdida de participación del carro público ocurre mientras decenas de miles de personas necesitan desplazarse diariamente entre los distintos municipios del área metropolitana.
El parque vehicular también cambia
La evolución de las modalidades de transporte ocurre en un contexto de crecimiento y transformación del parque vehicular.
La Oficina Nacional de Estadística mantiene registros de vehículos por tipo y año, además de indicadores de densidad del parque vehicular en las principales zonas metropolitanas.
Las series disponibles permiten comparar la evolución de automóviles, motocicletas y otros tipos de vehículos con los cambios registrados por la encuesta de movilidad.
Esto permite observar el fenómeno desde dos perspectivas: por un lado, qué modalidades utilizan las personas para desplazarse y, por otro, cómo ha cambiado la cantidad y composición de los vehículos disponibles en la ciudad.
Del carro público a una movilidad más fragmentada
El resultado de la encuesta dibuja una transición en la forma en que los habitantes del Gran Santo Domingo se movilizan.
En 2018, el carro público representaba el 14 % de los desplazamientos. Ocho años después, su participación se redujo al 8 %. Al mismo tiempo, la motocicleta privada alcanza 10 %, el motoconcho 7.7 % y los taxis y aplicaciones 7.4 %, mientras el Metro registra un aumento de 10.9 % en su utilización promedio.

Foto: Alberto Calvo
La ciudad, por tanto, no está sustituyendo una modalidad por otra de manera uniforme. El transporte se está repartiendo entre más opciones: Metro, autobuses, motocicletas, motoconchos, taxis, aplicaciones, vehículos privados y desplazamientos a pie o en bicicleta.
Para Margarita, ese cambio tiene una expresión cotidiana: salir de Santo Domingo Oeste a las 11:45 de la mañana, solicitar un Uber y llegar al Distrito Nacional 54 minutos después.
Para miles de otros usuarios, la elección puede ser distinta. La nueva fotografía de movilidad del Gran Santo Domingo muestra que el carro público ya no ocupa el mismo lugar que tenía hace ocho años y que el sistema de transporte de la ciudad se encamina hacia una combinación más diversa de modalidades.