El caos que deja no planificar
En los últimos años se han construido y remozado decenas de instalaciones deportivas diseminadas por todo el territorio nacional, cuyo costo, de acuerdo a los informes oficiales, se eleva a miles de millones de pesos.
Es una excelente noticia para el deporte, que por mucho tiempo se tuvo un escaso respaldo en todos los niveles.
Las inversiones que se efectúan en ese sector se han incrementado de forma exponencial, al punto, que ya superan a otros sectores que históricamente han tenido mayor protagonismo.
Un informe conocido ayer, asegura que el gobierno destinó en abril más recursos a los deportes, que a la educación y la salud, por la realización en el país de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026.
Sin embargo, no hay cosas por muy buenas que parezcan, no tengan algo que objetar, y en este caso, es la falta de planificación para el mantenimiento a esas infraestructuras, en especial luego que culmine ese magno evento regional.
Desde hace tiempo, está más que comprobada, que hay una la falta real y efectiva de una política de mantenimiento a las obras especializadas para cualquier actividad.
Si bien existen en la mayoría de las instituciones, áreas de mantenimiento, parecería que se las traga el mar, ya que el tiempo es el mejor testigo, de que ningún sitio funcionan.
Esa es la razón, por la que al poco tiempo de dejar en funcionamiento cualquier infraestructura, hay que invertir en eparaciones, muchas veces más de lo que costó originalmente.
Esa anómala y aberrante situación se mantiene como pan de cada día, pero aun así, no se puede desmayar en la búsqueda de , una salida satisfactoria a ese grave y costoso problema.
Y es que no es normal, admitir y permitir, situaciones irregulares como esas.
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