Una de las federaciones que tradicionalmente ha contado en el país, con más apoyo para la realización de todos sus eventos, nacionales e internacionales, es la de béisbol.
Es un respaldo que tiene como base fundamental, los excelentes resultados logrados con la instalación de unos 980 peloteros que hasta ahora han escalado a las Grandes Ligas.
Por lo tanto, siendo el deporte nacional, los dominicanos, por lógica elemental, siempre darán seguimiento permanente a las actuaciones de sus selecciones en cualquier categoría.
Sin embargo, la selección mayor, le está quedando a deber al país, pero por mucho, con actuaciones que ponen a pensar seriamente que existen inconvenientes, por lo que la carreta transita por un por camino lleno de obstáculos .
Esto así, porque la última actuación de la selección nacional, ahora frente a sus compatriotas, con motivo de los Juegos Santo Domingo 2026, fue un verdadero atolladero, un chasco que nadie podía imaginar.
Desde que se estaba conformando el equipo, etapa que se realizó mediante una organizada y bien orquestada campaña publicitaria, el público en general, comenzó a crearse expectativas de que iba a arrasar en términos competitivos.
Las escasas críticas, en especial por la elección de peloteros de la avanzada edad , fueron silenciadas por completo, ante la firme creencia de nadie podría con ella.
Lamentablemente, quedó eliminada del medallero con récord de 3-3, lo que resultó un chasco, una humillación, un bochorno, dado que República Dominicana es el segundo país con más presencia en Grandes Ligas, así como en las ligas de Corea y Japón, donde también se juega un béisbol de primer nivel. Por lo tanto, hay que revisar de urgencia lo que está pasando. Un “papelazo” de ese tamaño no se puede repitir.
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