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El bienestar y consumo: el gimnasio como un termómetro económico

  • La Dirección General de Impuestos Internos tiene registrados 766 gimnasios y negocios afines. Gasto. Este tipo de actividad está en las encuestas de gastos e ingresos del Banco Central.

*Por Saylin Rosario y Dayana Acosta

Santo Domingo.-A las cinco de la mañana, cuando aún no ha salido el sol, los gimnasios del Gran Santo Domingo ya están activos. Ejecutivos, estudiantes, amas de casa y adultos mayores comparten pesas y caminadoras en una escena que se repite cada día y que refleja un cambio estructural: el bienestar dejó de ser un lujo para convertirse en una decisión cotidiana vinculada a ingresos, información y prevención.

Durante décadas, ir al gimnasio en República Dominicana fue sinónimo de estatus. Una práctica concentrada en sectores urbanos de ingresos medios y altos, asociada más a la estética que a la salud.
Hoy, esa percepción ha cambiado. El fitness se ha integrado al estilo de vida de una clase media en expansión y comienza a consolidarse como un renglón económico dentro del sector servicios.

qUn rubro en expansión
El economista Antonio Ciriaco Cruz explica que el gasto en gimnasios, masajes, terapias corporales y actividades afines ya está incorporado formalmente en las encuestas de gastos e ingresos del Banco Central de la República Dominicana y en la Encuesta Nacional de Hogares de la Oficina Nacional de Estadística, dentro del renglón “recreación y deporte”. Ese componente representa alrededor del 1.5 % del gasto total de los hogares, con una tendencia clara a crecer hacia niveles de entre 2 % y 2.5 % en los próximos años.

“No es un rubro grande todavía, pero sí claramente expansivo”, señala Ciriaco.
Uno de los principales motores de este crecimiento es la expansión de la clase media. En 2018, el Banco Mundial estimaba que cerca del 30 % de la población dominicana pertenecía a ese estrato, definido por ingresos diarios entre 10 y 50 dólares. Actualmente, esa proporción ronda el 45 %, lo que amplía la base de consumidores con capacidad de destinar recursos a servicios de bienestar.

A esto se suma el aumento del PIB per cápita, que pasó de unos US$8,000 antes de la pandemia a aproximadamente US$11,600 el pasado año.

“Ningún negocio surge por casualidad. Surge porque hay demanda, y esa demanda es producto de más ingresos, más información y mayor conciencia sobre salud”, explica el economista.
Esta dinámica explica la alta concentración de gimnasios y estudios especializados en el Distrito Nacional, el Gran Santo Domingo y Santiago, así como en polos turísticos como La Altagracia y Puerto Plata, donde la demanda local se ve reforzada por el turismo y la hotelería.

Mayor formalización
El crecimiento del fitness no sólo es cuantitativo, sino también institucional. El Ministerio de Salud Pública, a través de su Dirección de Habilitación y Acreditación, inició un proceso de regulación formal de los gimnasios que ofrecen servicios con contacto físico, terapias, mediciones corporales o planes de salud.

Según explicó el doctor Juan Gerardo Mesa Pérez, estos establecimientos deben cumplir requisitos de infraestructura, equipos, personal y contar con una licencia de habilitación válida por dos años, que debe exhibirse de forma visible para el público.

En términos laborales, el sector genera principalmente empleos formales: entrenadores certificados, fisioterapeutas, nutricionistas, y otros recursos más. La llegada de franquicias internacionales ha reforzado los estándares de operación y profesionalización.

“Son empresas con RNC, registradas en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ubicadas en plazas comerciales y sujetas a normas. La informalidad en este segmento es baja”, sostiene Ciriaco.
Los datos fiscales respaldan esa afirmación. Según cifras de DGII, la recaudación del impuesto sobre la renta (ISR) del sector gimnasios y centros de fitness se cuadruplicó entre 2022 y 2024.

El recaudo pasó de RD$18.4 millones en 2022 a RD$82.4 millones en 2023 y se mantuvo elevado en RD$80.8 millones en 2024, reflejando mayor formalización y control tributario.

Pese al auge, persiste una brecha territorial significativa. En zonas rurales, el acceso a servicios de fitness sigue siendo limitado o inexistente, lo que refleja desigualdad de ingresos y oportunidades.

“El gimnasio continúa siendo, en cierta forma, un lujo urbano”, advierte Ciriaco. El desafío, coinciden los expertos, es democratizar el bienestar e integrar la prevención como parte de la política pública.

Para ellos, el boom del fitness es una señal clara de desarrollo económico y transformación cultural: una sociedad que comienza a invertir no sólo en vivir más, sino en vivir mejor.

El dato de la DGII

766 Gimnasios y negocios afines
Registrados en el RNC; 466 están activos, bajo el código de actividad económica 924111.

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Periodista. Community Manager.

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