El banco seguirá dando el servicio

El papa Francisco aprobó ayer una propuesta para mantener en funcionamiento el banco Vaticano, implicado en el pasado en operaciones de lavado de dinero, optando así por una solución prudente y conservadora ante quienes abogaban por su cierre.

El papa argentino confirmó así la opción que parecía más plausible, la de preservar la institución, pero con un tamaño reducido y mejor controlada, en vez de crear en su lugar un banco ético, o incluso clausurar el Instituto para las obras de la Religión (IOR, el nombre oficial del banco), tal como pedían algunos.

Al ser elegido el papa Francisco, todos los expertos consideraron que la reestructuración del IOR iba a ser una de las tareas más complejas del pontificado.

Esta institución se vio afectada por numerosos escándalos, entre ellos el lavado de dinero sucio por parte de la mafia.