El aumento de la tasa impositiva y los préstamos deberían servir para fortalecer el sistema de salud que está colapsando

Héctor Gerardo
Héctor Gerardo.

Me cuenta un amigo entrañable que vive en la hidalga ciudad de Santiago de los Caballeros que la crisis que enfrenta el hospital Cabral y Baez es algo espantoso y que ni el ministro de salud pública ni el director de Sistema Nacional de Salud hacen nada para resolver dicha situación.

De acuerdo con mi amigo, pacientes que llegan a emergencias no encuentran ni una sola silla de ruedas para ser trasladados, obligando a familiares y al personal a improvisar en momentos donde cada minuto puede marcar la diferencia.

El centro funciona como el principal hospital de referencia de la región Norte, lo que ha provocado que entre el 25% y 30% de sus camas sean ocupadas por pacientes de trauma, sumado a las dificultades estructurales, falta de camillas, y la alta demanda en su Unidad de Intervención en Crisis (UIC) de salud mental.

Todo esto ocurre mientras las autoridades hablan de mejoras en el sistema de salud y se usan animales en decir que nunca antes como ahora la realidad que viven los pacientes es otra: falta de equipos básicos para brindar una atención digna.

En Hato Mayor el Periodista Manuel Vega ha destapado una caja de Pandora al dar una información que da cuenta de que en Sabana de La Mar tan sólo un médico presta servicio para una población de 20 mil personas.
Un echo que ni el Colegio Médico ni la Asociación de Enfermeras, ni los partidos políticos se atrevieron a denunciar.

Otro caso a resaltar es el de Julio Cesar Canela de 63 años quien perdió la vida luego de
resultar gravemente herido en un accidente de tránsito ocurrido en la Autovía del Nordeste, a la altura del cruce de la comunidad de Carmona, en Sabana Grande de Boyá.

De acuerdo con informaciones recabadas Julio Cesar se desplazaba en una motocicleta cuando fue impactado por una unidad de Seguridad Vial al intentar incorporarse a la autovía. Como consecuencia del choque, sufrió múltiples heridas en distintas partes del cuerpo y quedó tendido sobre el pavimento.

Según testigos, la ambulancia del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 no llegó al lugar, por lo que, tras 40 minutos de espera, ciudadanos decidieron trasladarlo en un vehículo privado al Hospital Ángel Contreras. No obstante, el hombre falleció aproximadamente una hora después de ingresar al centro de salud debido a la gravedad de las lesiones.

Lo propio ocurrió el pasado viernes cuando un motociclista que transitaba por el kilómetro 28 de la Autopista Duarte sufrió un accidente y quien suscribe llamó al 911; nunca se presentaron y unos 45 minutos después procedieron a llamarme para preguntarme donde se encontraba el accidentado.

Entonces ante situaciones como las que acabamos de presentar, es de justicia clamar por un sistema de salud que esté acorde con los tiempos en que vivimos.

Tantos impuestos y tantos préstamos aprobado por un Congreso insensible e inservible debe servir para algo más que el abultamiento de una nómina que en nada veneficia a la inmensa mayoría de los dominicanos.

Sobre el autor

Héctor Gerardo

Periodista,locutor, poeta y ensayista. Ha laborado en distintos medios de comunicación y ha producido programas de radio y televisión nacional. Es productor desde hace 28 años, junto al profesor Messala Tapia el Programa " Al tanto" en la WLCH, Radio Centro 91.3 y 100.3 FM, en la ciudad de Lancaster Pennsylvania.