El adiós del “Big Papi”
Definitivamente el pasado lunes observamos por última vez a David Ortiz en el terreno de juego, tras una excelente carrera de 20 años en Grandes Ligas.
Para muchos fue un error que David optara por retirarse cuando sus estadísticas de 2016 eran de primer orden.
Sin embargo, que a nadie le quede la menor pizca de duda, Ortiz no podía seguir más debido a los fuertes dolores que lo están aquejando.
Nadie en salud y con los números que compiló se hubiese retirado dejando de por medio un contrato superior a los 20 millones de dólares.
Eso debe quedar claro para todos.
¿Debe intervenir el COD?
Luisín Mejía, presidente del Comité Olímpico, tiene toda la razón del mundo, cuando insiste en que no tiene potestad ni autoridad para inmiscuirse en la crisis de la Federación de Lucha Olímpica.
Esa es una guerra que deben resolver los miembros que están en litis, dado que las federaciones son autónomas y el COD no puede meterse en lo más mínimo, debido a que no es juez ni fiscal.
Si interviniera en ese caso estaría violando olímpicamente la autonomía de una entidad que, lamentablemente, ha venido transitando por un camino peligroso, por que pone en peligro el desarrollo de un deporte que ha descendiendo en su práctica, como por arte de magia.
Se deben realizar negociaciones para arribar a acuerdos y para que la sangre no llegue al río, como han amenazado ambas partes, pero la autonomía de esa federación jamás debe ser violada bajo ninguna circunstancia por el COD, ni por nadie ajeno a la misma.
Que eso quede bien claro para todos los que están “agitando” para que se produzca una intervención.
RADARES.- El combate de Jessy Vargas ante Manny Pacquiao es el último de importancia que se efectuará este año. Que nadie se sorprenda que Vargas dé al traste con las aspiraciones del filipino de vencer por nocaut.
Pacquiao tiene tiempo que no sube al ring, y además, ha perdido muchas condiciones, por lo que cualquier cosa puede pasar. ¡Veremos!
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