El abrazo es la terapia más barata
En una ocasión, un reconocido médico dominicano me dijo, “hay abrazos que sanan más que el acetaminofén”, resaltando la importancia del contacto físico como fuente de bienestar emocional y físico.
Recordando los años de la pandemia, cuando nos alejamos de nuestros seres queridos y nos veíamos obligados a saludarnos a través de las ventanas, y cuando estábamos cerca era de lejitos, al mejor estilo de nuestros amigos asiáticos, comprendimos lo mucho que extrañábamos el contacto cercano.
Los abrazos quedaron limitados a quienes vivíamos en la misma casa, dejando de lado su poderoso efecto para transmitir amor, consuelo, apoyo y seguridad, además de fortalecer los lazos afectivos entre las personas.
Está científicamente comprobado que el abrazo reduce el estrés, estimula la liberación de oxitocina que es la hormona del apego y mejora el estado de ánimo.
Resulta increíble que algo tan simple como un abrazo tenga un impacto tan profundo en nuestra salud emocional.
Por eso, abogo siempre por el contacto físico. Somos cabeza, corazón y cuerpo. Necesitamos tomarnos de la mano, abrazarnos. Esto nos permite estar más serenos, sentirnos queridos.
El contacto nos ayuda a reducir esa intensidad emocional negativa que tanto nos hace sufrir.
Te invito a que mires a tu alrededor a ver quién necesita un abrazo y se lo des.
Etiquetas
Artículos Relacionados