Ejemplo para todos
La elección de Pedro Martínez debe servir de ejemplo permanente para los dominicanos de que cuando se quiere se puede.
Que hay que trabajar fuerte, sin desmayo, para lograr los objetivos básicos.
Que no se puede seguir con un pesimismo que irrita e impide que se eche hacia adelante.
Federico García Godoy planteaba que era muy difícil, por no decir imposible, que el pueblo dominicano pudiera salir de su atraso, ya que estaba compuesto por europeos de segunda y esclavos africanos, lo que para él era una “raza” incapaz de dar el salto hacia estadios progresistas y desarrollados.
Pedro, en su trayectoria en Grandes Ligas se constituyó en un verdadero “hombre de acero”, al crecerse ante las vicisitudes.
Su visión y proyecciones de ser grande nunca decrecieron por los comentarios de muchos “expertos” que entendían que no podía triunfar bajo ningún concepto por sus “debilidades físicas”.
Sin embargo, superó todos esos pronósticos a base de inteligencia, equilibrio emocional y trabajo incansable.
¿Quién ha dicho que los dominicanos no pueden? Si hubiese sido débil, jamás habría alcanzado la gloria como todo un héroe.
