EEUU anticipa un posible giro político en Cuba y habla de un plan para la transición
Mike Hammer asegura que “el cambio se aproxima” y que Washington ya analiza escenarios para el día después en la isla
El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, afirmó que podría producirse un cambio “histórico” en la isla en un futuro próximo y aseguró que la administración de Donald Trump ya contempla distintos escenarios para una eventual transición política.
En una entrevista concedida al diario ABC de España, el diplomático confirmó que existen contactos entre Washington y personas vinculadas al sistema cubano que, según indicó, reconocen la necesidad de transformaciones profundas. “Yo diría que sí, que va a haber un cambio. ¿En qué forma? Ya veremos cómo”, señaló.
Hammer, quien fue designado durante la presidencia de Joe Biden y lleva quince meses en la isla, explicó que ha recorrido distintas regiones para conocer la situación económica y social del país, gobernado por Miguel Díaz-Canel. Su actividad, afirmó, generó malestar en sectores oficiales, que intentaron obstaculizar su labor.
Contactos y escenarios para el “día después”
El diplomático evitó ofrecer detalles sobre las conversaciones que, días atrás, también reconoció públicamente el propio Trump, pero reiteró que “hay comunicaciones con ciertas personas” dentro del sistema cubano. Según sostuvo, algunos actores internos consideran que el modelo actual es “insostenible” y que el proyecto político vigente estaría llegando a su fin.
En ese contexto, afirmó que Washington trabaja en un plan para el “día después” de una eventual caída del régimen, con el objetivo de evitar el caos y facilitar una transición pacífica hacia un sistema democrático. El propósito, subrayó, sería impedir un escenario de violencia y promover la liberación de los presos políticos.
Hammer añadió que la comunidad internacional podría mostrar disposición a apoyar la reconstrucción económica e institucional de Cuba, un proceso que, reconoció, requeriría tiempo y esfuerzo.
Sanciones, energía y crisis económica
En relación con la política hacia la isla, defendió las medidas adoptadas por Estados Unidos, incluido el embargo, al considerar que buscan presionar al Gobierno cubano sin perjudicar directamente a la población. Según explicó, parte del petróleo que llegaba a Cuba era revendido en mercados asiáticos y no se traducía en mejoras para los ciudadanos.

El diplomático sostuvo que sectores clave como el transporte, la sanidad, las comunicaciones y la infraestructura energética presentan un fuerte deterioro por falta de inversión. A su juicio, los ingresos procedentes del turismo no se habrían destinado a dinamizar la economía general, sino a ampliar infraestructuras hoteleras gestionadas por conglomerados vinculados al ámbito militar.
Por su parte, Trump confirmó recientemente que el secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones con La Habana en medio de la crisis energética que atraviesa el país. El presidente estadounidense calificó la situación cubana como crítica y afirmó que debería alcanzarse un acuerdo por razones humanitarias.
Emergencia en La Habana
Mientras tanto, la capital cubana enfrenta una grave crisis de servicios básicos. En La Habana, la acumulación de residuos en calles y avenidas se ha agravado por la escasez de combustible y la falta de camiones operativos para la recogida de basura. De más de un centenar de vehículos disponibles, menos de la mitad estaría en funcionamiento, lo que complica la gestión de desechos en una ciudad de más de dos millones de habitantes.

En este contexto, Hammer insistió en que cualquier eventual asistencia humanitaria por parte de Estados Unidos estaría orientada directamente a la población y no a las estructuras gubernamentales.
Aunque no precisó un calendario concreto, el diplomático reiteró que la situación actual es “insostenible” y que, a su juicio, “el cambio se aproxima”.
Fuente: Infobae
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