Secuestro. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) calificó ayer de “robo y secuestro” la confiscación, por parte de Estados Unidos, de un segundo buque que transportaba petróleo venezolano y acusó al país norteamericano de haber “privado ilegítimamente de libertad a su tripulación”.
En un comunicado, la organización regional condenó “de manera categórica” el que también considera como un “grave acto de piratería” que, dijo, representa “una agresión inadmisible contra el comercio legítimo y la soberanía de los Estados”.
La ALBA expresó que esto “desenmascara una intención deliberada de saqueo de los recursos naturales de un país soberano y establece un gravísimo precedente para la región y para el sistema internacional en su conjunto”.
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“Se trata de una estrategia supremacista de dominación neocolonial, orientada a imponer por la fuerza un orden anárquico en el que prevalezca la violencia, socavando el derecho internacional y sustituyendo las normas por la intimidación y el despojo”, afirmó la alianza, que se solidarizó con el pueblo y el Gobierno de Venezuela.
Además, dijo que respaldará “todas las acciones jurídicas y diplomáticas” que haga el Ejecutivo de Nicolás Maduro. La organización exigió “el cese inmediato de estas prácticas ilegales, así como la determinación de responsabilidades”, y advirtió que “esta repudiable acción no atenta únicamente contra Venezuela, sino que constituye una agresión directa a todas las naciones”.
El sábado, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, informó de la confiscación del tanquero.
Caracas rechazó las dos incautaciones como un “robo”.