Santo Domingo. Dos miembros de la Policía Nacional, ambos con rango de raso, han quedado involucrados en hechos violentos registrados en las últimas 24 horas, en casos ocurridos en distintos puntos del país y que vuelven a poner bajo escrutinio la formación, supervisión, conducta y control de los agentes de la institución.
En uno de los casos, un raso de la Policía Nacional fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público por su presunta vinculación con la muerte a tiros de una adolescente de 14 años en el sector Mendoza. En el segundo episodio, ocurrido la mañana de este lunes en Sabana de la Mar, provincia Hato Mayor, un raso mató a tiros a otro agente policial, quien era su compañero de labores.
Aunque se trata de dos investigaciones diferentes y hasta el momento no existe evidencia de una relación entre ambos hechos, la coincidencia en el rango de los agentes involucrados coloca nuevamente bajo la lupa el papel de los rasos y cabos dentro de la Policía Nacional, particularmente por su contacto directo con la población y su acceso a armas de fuego.
Raso es acusado por la muerte de una adolescente en Mendoza
El primero de los casos involucra al raso Edwin De los Santos Guerrero, de 23 años, quien fue detenido y entregado al Ministerio Público por su presunta vinculación con la muerte a tiros de una menor de 14 años en el sector Mendoza.
De acuerdo con las informaciones preliminares, el agente habría mantenido una relación sentimental con la adolescente. La menor fue encontrada sin vida en una habitación del segundo nivel de una vivienda ubicada en la calle 4 de ese sector, donde presentaba una herida de arma de fuego.
Como parte de las investigaciones, las autoridades mantienen bajo control el arma de reglamento asignada al agente, una pistola CZ P-10 C, calibre 9 milímetros, mientras se realizan los peritajes correspondientes para determinar si fue utilizada en el hecho.
El agente fue puesto a disposición del Ministerio Público, que deberá establecer las circunstancias exactas en que ocurrió el disparo y las responsabilidades penales que correspondan.
Por tratarse de una investigación en curso, las circunstancias exactas del hecho y la responsabilidad penal del detenido deberán ser determinadas por las autoridades competentes.
Otro raso mata a un compañero dentro de un destacamento
Horas después, otro hecho protagonizado por un miembro de la Policía Nacional se registró la mañana de este lunes en Sabana de la Mar, provincia Hato Mayor.
El raso Sergio Moreno Fabián es señalado como el responsable de disparar contra su compañero de labores, el también raso Ángel Manuel Santana Castro, quien murió en el interior de un destacamento policial ubicado en el kilómetro 18 de Sabana de la Mar.
Según las informaciones preliminares, ambos agentes se encontraban realizando sus labores cuando se produjo el incidente. Moreno Fabián habría utilizado una escopeta para disparar contra Santana Castro.
Las circunstancias que provocaron el enfrentamiento entre los dos policías todavía no han sido esclarecidas por las autoridades.
Después del hecho, las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar qué ocurrió y establecer las responsabilidades correspondientes. Moreno Fabián quedó bajo custodia, mientras el cuerpo de Santana Castro fue levantado y trasladado para los procedimientos legales.
Aunque los casos ocurrieron bajo circunstancias diferentes, ambos tienen un elemento en común: los involucrados son rasos de la Policía Nacional, uno de los rangos que forma parte de la base operativa de la institución.
Los rasos y cabos constituyen una parte importante del personal que realiza labores de patrullaje, vigilancia y contacto directo con la ciudadanía. Esa exposición también los coloca frente a situaciones de conflicto en las que puede producirse el uso de la fuerza.
A lo largo de los años, distintos reportes institucionales y de organizaciones de la sociedad civil han señalado la participación de agentes de rangos inferiores en investigaciones disciplinarias y judiciales relacionadas con violencia, abusos policiales y uso desproporcionado de la fuerza.
Reforma policial vuelve a quedar bajo escrutinio
El caso de Mendoza adquiere una dimensión adicional debido a que el raso Edwin De los Santos Guerrero fue formado bajo el nuevo modelo de reforma y transformación policial.
La reforma policial tiene entre sus objetivos elevar los estándares de profesionalización, fortalecer la formación de los agentes y mejorar los mecanismos de control y supervisión dentro de la institución.
Por ello, la participación de un agente formado bajo este nuevo modelo en un hecho que terminó con la muerte de una adolescente de 14 años plantea interrogantes sobre los procesos de selección, formación, evaluación, supervisión y control de los agentes policiales.
El segundo caso, ocurrido dentro de un destacamento de la Policía Nacional, agrega otra pregunta sobre los mecanismos existentes para prevenir situaciones de violencia entre los propios miembros de la institución, especialmente en espacios donde los agentes tienen acceso a armas de fuego.
Ambos casos permanecen bajo investigación de las autoridades, por lo que corresponderá al Ministerio Público y a los tribunales determinar las responsabilidades individuales.