Dos buenos ejemplos
Los días pasan y cada vez se acorta más el espacio de República Dominicana para obtener una actuación igual o parecida a la ejecutada en 2011 en los Panam de Guadalajara, México.
La calidad de este evento es definitivamente un reto de primer orden para un país que invierte muy pocos recursos en deportes.
Y no es que quiera buscar una justificación a una posible baja en el número de medallas en Toronto 2015, pero la realidad es que está harto demostrado que República Dominicana es de los países de América con uno de los presupuestos más bajos en deportes, sin que se vislumbre una mejoría, porque esa actividad no es prioritaria como política de Estado.
Siempre he sostenido que los dominicanos son los mejores atletas del mundo, dado que con una inversión tan deprimente, logran hazañas reservadas para atletas de potencias.
La medalla de oro de la pesista Cándida Vázquez y la de bronce de Yamilet Peña ,en gimnasia artística son el mejor reflejo de que los dominicanos logran cosas grandes prácticamente con las manos vacías.
¿Porque, a cuanto asciende la inversión que realizan esos dos deportes para obtener resultados tan contundentes, como oro y plata ?
