Santo Domingo, RD.– Ante la creencia popular de que dormir en el piso ayuda a aliviar el dolor de espalda, el cirujano de columna Piero Perrone aclaró que la evidencia científica no respalda esta práctica y afirmó que la mejor opción es utilizar un colchón de firmeza intermedia.
"Lo que está demostrado es que un colchón de término medio es lo mejor; que no sea muy blando, donde el cuerpo se hunda, ni demasiado rígido como el piso. Los dos extremos se asocian con dolor", explicó el especialista en una entrevista en el espacio El Día en Salud del periódico El Día.
Perrone reconoció que algunos pacientes aseguran experimentar alivio al dormir sobre el suelo o al colocar una tabla debajo del colchón, pero considera que, en muchos casos, esa mejoría puede responder a un efecto placebo o a otros factores.
"Hay pacientes que dicen que se sienten mejor, pero ahí también influye un factor psicológico importante. Lo realmente demostrable es que un colchón de firmeza intermedia es el que ofrece mejores resultados", señaló.
Fajas lumbares: alivio temporal, pero no una solución
El especialista también se refirió al uso de las fajas lumbares, un recurso frecuente entre quienes padecen dolor de espalda. Explicó que pueden ser útiles para aliviar molestias durante períodos muy cortos, pero advirtió que su uso prolongado termina debilitando la musculatura que sostiene la columna.
"Las fajas pueden ayudar si se utilizan por horas o unos pocos días. El problema surge cuando la persona depende de ellas durante mucho tiempo, porque los músculos dejan de trabajar y se debilitan. A la larga eso provoca más dolor", indicó.
Comparó este efecto con el de los correctores de postura.

"Al principio mantienen la espalda recta, pero con el tiempo la musculatura pierde fuerza y la postura termina siendo peor. La persona se vuelve dependiente del dispositivo", explicó.
¿Cuándo una hernia discal requiere cirugía?
Respecto a las hernias discales, Perrone enfatizó que la cirugía no siempre es necesaria. De hecho, aseguró que la mayoría de los pacientes mejora con tratamientos conservadores.
"Entre el 80 % y más de los pacientes mejoran con medicamentos, terapia física y bloqueos o infiltraciones. Solo una minoría necesita cirugía", afirmó.
Sin embargo, advirtió que existen situaciones en las que la intervención quirúrgica no puede postergarse.
"Si el paciente presenta pérdida de fuerza en las piernas o en los brazos, dependiendo de la ubicación de la hernia, o si aparecen trastornos para controlar la orina o las evacuaciones, estamos ante una urgencia. Esos son signos de daño neurológico que requieren cirugía", precisó.
El riesgo de la automedicación
El cirujano también llamó a evitar la automedicación, una práctica que considera cada vez más frecuente debido a la facilidad para obtener información en internet y mediante herramientas de inteligencia artificial.
"La automedicación no es buena. Claro que un analgésico puede aliviar un dolor puntual, pero si el dolor de espalda persiste por más de dos semanas hay que acudir al especialista para identificar la causa", recomendó.
Asimismo, recordó que todos los medicamentos pueden provocar efectos secundarios, especialmente cuando se consumen durante largos períodos sin supervisión médica.
"Si un tratamiento va a mantenerse por mucho tiempo, debe ser indicado por un profesional de la salud. No es recomendable vivir tomando medicamentos sin conocer realmente qué está causando el dolor", concluyó.