El bullpen de los New York Yankees tiene sus virtudes, pero aún presenta puntos débiles y motivos de preocupación. En medio de esa preocupación emerge el relevista dominicano Ángel Chivilli como un ayuda invaluable, convirtiéndose en una solución para las entradas intermedias en los momentos claves.
Desde el 5 de julio, Chivilli no ha permitido alguna carrera limpia en 11 entradas y un tercio lanzadas, representando la mayor cantidad registrada por un lanzador sin permitir carreras limpias. Apenas ha otorgado una base por bolas, con 10 ponches propinados a los 41 bateadores enfrentados.
Angel Chivilli has been excellent in his last 12 appearances:
— Yanks Go Yard (@YanksGoYardFS) July 29, 2026
13.2 IP
0.66 ERA
13 SO / 4 BB
0.80 WHIP
Should the Yankees consider Chivilli a trustworthy bullpen arm for the postseason? 🤔 pic.twitter.com/Wgp238Fyb7
Esa gran actuación hace a Chivilli merecedor de que los Yankees le den todas las oportunidades para demostrar que puede ser una solución antes de la fecha límite de cambios.
El traspaso que llevó a Chivilli al Bronx desde Colorado no generó grandes expectativas. El lanzador de 24 años posee un brazo potente, pero tras registrar una efectividad de 7.06 en 58 entradas y dos tercios en 2025, se le consideraba un proyecto a largo plazo con pocas probabilidades de dar frutos.
El costo de adquisición no pareció elevado. TJ Rumfield no era un prospecto de gran renombre, estaba a punto de cumplir 26 años y tenía el camino bloqueado por Ben Rice y Paul Goldschmidt. Los Colorado Rockies le dieron una oportunidad y se alegran de haberlo hecho, ya que se ha convertido en un candidato sorpresa al premio de Novato del Año de la Liga Nacional.
Chivilli, por su parte, lanzó dos entradas y un tercio en abril, permitiendo una carrera limpia, dos imparables y tres bases por bolas antes de ser enviado a Scranton. Tras recuperarse de una lesión en el hombro, sorprendió a todos durante sus 16 entradas y dos tercios en Triple-A.
En ese lapso, registró una efectividad impresionante de 1.08, limitando a los bateadores a un promedio de apenas .143 en su contra. Fue un desempeño notable, aunque basado en una muestra de datos no muy extensa.
Aun así, fue suficiente para recibir otra oportunidad en las Grandes Ligas, siendo llamado al equipo el 5 de julio.
Los Yankees también están empezando a confiar en él. El 20 de julio, con ventaja de 8-5 sobre los Pittsburgh Pirates, Aaron Boone recurrió a Chivilli para relevar a un Ryan Weathers que estaba teniendo dificultades, con dos outs y un corredor en primera base.
Chivilli otorgó una base por bolas a Marcell Ozuna, pero luego logró que el bateador emergente Jacob Gonzalez conectara una línea hacia el jardín derecho, saliendo así del apuro. Regresó para la sexta entrada y retiró a los siguientes tres bateadores en orden, adjudicándose la victoria gracias a su labor.
Posteriormente, durante el segundo partido de la doble cartelera del 22 de julio contra Pittsburgh, se confió en Chivilli para lanzar en la sexta entrada de un encuentro empatado 0-0. Lanzó otra entrada perfecta y los Yankees terminaron ganando el partido 2-0. Desde entonces, ha lanzado dos entradas y un tercio adicionales sin permitir carreras, y se le ha confiado la sexta y séptima entrada en dos ocasiones. Actualmente registra una efectividad (ERA) de 0.66 y un WHIP de 0.81, con 13 ponches en 13 entradas y dos tercios de labor este año.
Si Chivilli logra demostrar que puede ser la solución para la sexta entrada en partidos cerrados y que sabe salir de situaciones comprometidas, podría resolver una de las necesidades del bullpen. Harán falta más actuaciones estelares como estas para convencerse plenamente, y aunque esto no eliminaría la necesidad de contar con otro lanzador para situaciones de alta presión, sí podría cubrir una carencia menor en el bullpen. A los Yankees les convendría darle tantas oportunidades como sea posible de aquí a la fecha límite de cambios del 3 de agosto, para evaluar realmente el potencial de este lanzador derecho de gran velocidad.