Disfunción eréctil

sexualidad
Dra. Amalfis Nuñez

Es la dificultad para lograr o mantener la erección del pene. Es lo que antes se le llamaba impotencia.

Los vasos sanguíneos, los nervios, los músculos y las hormonas trabajan juntos para producir la erección del pene, comenzando cuando el cerebro envía señales nerviosas a este en respuesta a una estimulación sexual.

Esta puede producirse por medio de caricias, pensamientos o deseos sexuales, de la audición, visión y olfato. Con frecuencia, el hombre desde su edad perteneciente a la 5ta década en adelante, generalmente necesita estímulos directos al pene para conseguir una buena erección.

Es importante que al primer indicio de un fallo en la erección visite al médico, pues esta disfunción puede basarse tanto en trastornos emocionales como físicos, además de los hábitos nocivos.

Pueden provocarla, la hipertensión arterial, diabetes, obesidad, grasas elevadas en la sangre (hiperlipidemia), lesiones de médula espinal y otras enfermedades que afectan el sistema nervioso, enfermedades crónicas y algunos medicamentos entre ellos antidepresivos.

Entre los hábitos tóxicos o nocivos que pueden provocar la disfunción eréctil están el consumo de drogas, alcohol, cigarrillos y vida sedentaria.

Desde el ámbito psicológico está la ansiedad, preocupaciones múltiples, el temor al desempeño en la actividad sexual y la depresión.

Utilizar medicamentos o productos por recomendación de amigos o a través de las propagandas no es aconsejable. Existen tratamientos para cada caso. No calle su disfunción.