Disciplina ante todo
Muchos fanáticos desconocen que dentro del béisbol impera una jerarquía casi igual que en la milicia.
Los rangos se ganan por la estelaridad y por el tiempo de servicio.
Hay muchos líderes que son intolerantes con los novatos, quienes están obligados a obedecerles.
Los novatos con frecuencia tienen que llevarles el agua y cumplir con otras solicitudes, que muchas veces son para fastidiarlos.
Aunque hay algunos que se tornan rebeldes como sucedió con Aramis Ramírez, quien llegó a las Grandes Ligas a los 19 años, con los Piratas de Pittsburgh, y no entendía nada de eso.
Aramis me contó que al subir a las Mayores un veterano lo mandó a buscarle un vaso de agua y al negarse lo quiso obligar y tuvieron a punto de pelear. “Ni mi papá me manda a buscar agua, mucho menos tú”, así enfrentó Aramis al veterano.
Ramírez luego vivió otra amarga experiencia cuando lo quisieron vestir de “cheerleaders” y se negó, echando rayos y centellas, aunque tuvo que aceptarlo y con el tiempo fue aprendiendo de esa situación.
Los novatos dominicanos ven la gloria cuando están en equipos donde hay muchos compatriotas, aunque hay algunos que son muy estrictos. Entre los líderes dominicanos, el más insoportable con los novatos es Adrián Beltré, de Texas.
Cuando van a viajar, Beltré pone a los novatos a llegar una hora antes, sin importar el frío que haga.
La pasada semana, Canó hizo sentir su liderazgo en Seattle al mandar a recortar al prospecto dominicano Ketel Marte. “ Cuando eres un prospecto y estás en tu primer entrenamiento de Grandes Ligas y no has hecho nada todavía, no debería querer atraer las atenciones por tu largo pelo, sino por su habilidad como jugador de béisbol”, así reprendió Canó a Marte, quien tuvo que recortarse.