Dilma plantea que la crisis es pasajera
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, instó ayer a la sociedad a ignorar a aquellos sectores políticos que apuestan por el fracaso de su Gobierno e insistió en que la crisis económica y política que vive el país es “pasajera” y será superada.
“Brasil precisa más que nunca que las personas piensen primero en el país, en lo que le sirve a la Nación y a la población, y que sólo después piensen en sus partidos y sus proyectos personales”, declaró la mandataria durante un acto de entrega de viviendas populares en el estado de Maranhao.
Según Rousseff, la economía brasileña, que este año cerrará con una contracción del 1,5 %, de acuerdo con previsiones del Gobierno, está en medio de una “travesía” y para llegar a buen puerto “precisa estabilidad".
Sectores minoritarios del país han convocado protestas para el próximo domingo, incluso han propuesto que Rousseff sea sometida a un juicio político.