Diego Milán, orgulloso representar RD en Río

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El Campello, España.-Después de haber sido una gran promesa internacional con la selección de España en categorías inferiores y haber tomado la decisión de retirarse por no poder dar el gran salto como ciclista profesional, Diego Milán finalmente acaricia el sueño de competir en unos Juegos Olímpicos, representando a República Dominicana.

Según una reseña del diario español El País, Milán, con todo y haber sido campeón de España con 16 años, como juvenil y sub-23, conseguir victorias importantes, disputar cuatro Mundiales y, con 20 años, firmar su primer contrato profesional, su historia es la de un hombre, asqueado con el deporte que amaba, que buscó en un país lejano el camino para reinventarse.

Con 24 años, la falta de resultados importantes le dejó sin contrato, el tiempo pasó y las ofertas no llegaron.

Su llegada a RD

Diego Milán había repetido destino de vacaciones: República Dominicana. conoció a la que hoy es su mujer y, asqueado del ciclismo, con 25 años, decidió hacerse distribuidor de ropa deportiva y se mudó al país caribeño.

“No tenía pretensiones de volver a ser ciclista pero el gen competitivo me impide estar parado, es inevitable”, argumenta.

Diego volvió a correr, aunque como aficionado, en la Vuelta de la Independencia de 2010, la carrera más importante de un país donde manda el béisbol y donde no había habido ningún ciclista profesional en la historia. “Terminé quinto, mi familia me animó mucho y me fui un mes a correr a Estados Unidos”, explica.

El equipo Inteja

A finales de 2011, ya casado con su mujer, Arly, consiguió la doble nacionalidad y le propuso a la empresa Inteja el proyecto de crear un equipo profesional en República Dominicana.

“Lo primero que me dijeron fue: ‘Imposible”. Cuatro años después de la primera conversación, tras un nuevo paso definitivo por Europa, los hermanos Rafael y Fernando Tejada, dueños de Inteja, y Diego Milán, crearon el primer equipo profesional dominicano de la historia, el Inteja MMR.

El nuevo equipo se lanzó a correr en el extranjero. “La gente nos miraba mucho, era exótico ver correr a un equipo dominicano”, explica. Pese a ello, sumaron puntos UCI que, por primera vez en la historia, le dieron a República Dominicana una plaza para los Juegos. “Es un logro histórico”, explica Diego.

El elegido

Tras una criba fue él el elegido. “Siempre hay discrepancias, pero la mayoría de los aficionados apoyan la decisión. Represento a República Dominicana para devolver todo lo que me ha dado y quiero hacerlo bien por este país”, apostilla.

El 6 de agosto se cumplirá el anhelo de Milán. “No voy derrotado, es una carrera difícil de controlar y puede pasar cualquier cosa”, sueña en voz alta, aunque rápidamente vuelve a la realidad: “Cuando llegué a Dominicana ni me imaginaba que podría correr en unos Juegos, estar allí ya es lo máximo y acabar en un recorrido tan duro ya va a ser un éxito”.

El precio de ser ciclista

“Cada vez pesa más estar alejado de mi mujer y mi hijo pero competiré hasta que pueda. Soy ciclista y moriré ciclista, busco hacer cosas por los jóvenes. El ciclismo me ha hecho persona y quiero ayudar a que ellos también aprendan los valores del deporte”, dice entusiasmado.

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Agencias