“Día por día”
Haberlo dicho antes no importa, pues poco caso hicieron: los proventos han enriquecido a muchos políticos, desde que Luperón prefirió la aduana puertoplateña al tumulto capitaleño.
Se trata del producto o renta de actividades comerciales controladas por la autoridad, cuya administración o manejo maneja algún particular sin costo para el gobierno, sea el central o municipal.
La comunidad sale beneficiada y a veces quien lo opera debe pagar o compartir sus beneficios con el ayuntamiento o el gobierno. Pero falta mucha transparencia en esto: la basura (recogida y vertederos), la publicidad en vías públicas, los mercados y mataderos públicos… ¿Conoce alguien realmente qué se mueve en esos negocios? Por ejemplo, la Lincoln está bellamente sembrada de palmas canas.
La cosecha de hojas, usadas para techar, y semillas, alimento para puercos, pudiera dejar más dinero del que costaría mantener esa vía más limpia que cualquier campo de golf… ¿Cuál es el destino de esa “zafra”?
