“Día por día”

El negocio de la educación privada dominicana ha prosperado en parte por la ancestral deficiencia de la instrucción pública.

Quizás por eso sea tan incongruente que treinta senadores propongan investigar alzas de colegiatura supuestamente “sin justificación ni control” y una alegada “especulación” en los precios de los libros de texto.

De manera parecida, cada año algún funcionario del Ministerio de Educación se viste de Chapulín dizque para defender a los padres y la emprende contra los colegios privados.

Pero, ¿no estaría mejor invertida esa energía de legisladores y funcionarios si la dedicaran a que mejoren los liceos y escuelas públicas?

¿O si en vez de gritar sólo por el precio se preocuparan por el contenido y calidad de la enseñanza? Dicen que lo barato sale caro y tal sucede con la educación. Basta ver cuántos bachilleres analfabetas andan por ahí…