“Día por día”

El marbete de revista de automóviles, cuyo propósito debía ser que las autoridades inspeccionen los vehículos para sólo permitir que circulen aquellos en buen estado y equipados según las normas, no funciona ni sirve ni siquiera como un impuesto.

Me atrevería a apostar que la economía pierde más con los trastornos que ocasiona que su recaudo total.

Si su propósito se cumpliera, no andarían por vías públicas chatarras rodantes sin luces ni parachoques, con notorios desperfectos y gomas inservibles; en fin, accidentes a punto de ocurrir.

No estoy abogando porque se elimine la exigencia legal de la revista, sino porque funcione como debe ser: que su expedición sea oportuna, ágil y sin traumas; que las inspecciones realmente saquen de circulación a vehículos inservibles o peligrosos. Mientras siga lo de la revista como va, seguirá siendo sólo un incordio más…