“Día por día”

Tras la guerra civil de 1965, los americanos dedicaron muchos recursos a nuestra Policía, interesados principalmente en controlar a los izquierdistas revolucionarios.

Hoy en vez de miedo a los comunistas pudiera motivar a los gringos los efectos del narcotráfico.

La semana pasada donaron una lancha a la Armada pero luce más un esfuerzo de relaciones públicas, como la foto de los agentes de la DEA de Puerto Rico con el Presidente Medina, que un real interés o compromiso para resarcirnos por los daños que nos causa el voraz apetito de los estadounidenses por las drogas.

La USAID prefirió dar casi US$4 millones a Participación Ciudadana para “trabajar” políticamente percepciones sobre criminalidad en vez de dedicar ese dinero a la Policía o DNCD.

Hace 20 años, el comisionado Safir –entonces jefe policial neoyorquino— intentó prestar agentes suyos a nuestra Policía y no pudo. Hay muchísimas maneras en que Washington, si quisieran y los dejáramos, podría colaborar para aliviar o combatir el inconmensurable mal que nos ocasionan ellos mismos. Deberíamos honestamente demandárselo nosotros.